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Staff
AGENCIA REFORMA
CD. DE MÉXICO.- El presidente municipal de Chinicuila, Michoacán, Justo Humberto Virgen, detalló las extorsiones a las que eran sometidos por parte de Los Caballeros Templarios.
Reconoció que pagaba una cuota de 200 mil pesos al mes a este grupo para que la población no resultara afectada.
“Nos cobraban una cuota fija, primero fue el 10 por ciento.
Después subieron al 15%, aparte nos cobraban del gasto directo para algunas personas como aviadores”, dijo en entrevista con Radio Red.
“Estamos hablando de unos 200 mil pesos al mes y aparte tenía que comprarles a ellos todos los insumos de aquí del Ayuntamiento y ya con un respectivo 10% aumentado, aunque ellos nada más nos trajeran de la tiendita de la esquina. Yo no tenía que comprarle a nadie, más que a ellos”.
El edil contó cómo los Templarios llegaban a su casa en la madrugada para indicarle el lugar al que debía dirigirse para recibir nuevas indicaciones y darles recursos.
“Ya duermo tranquilo porque cuando estaban ellos aquí a veces eran la una o dos de la mañana y llegaban a buscarme a mi casa para comentarme que tenía que salir a Apatzingán o a alguna parte de las sierras más escondidas de Coalcomán porque me iban a dar nuevas instrucciones de cómo tendría que hacerles llegar el recurso, la cuota que teníamos nosotros que estarles dando y todo eso ya terminó”, comentó.
En ese tiempo, narró, lo que minimizaba su miedo era saber que no iba solo, ya que lo acompañaban siempre otros presidentes municipales que pasaban por la misma situación.
“No solamente era yo, a mí diario me llamaban y me decían ‘te vas y te acercas al presidente de Coalcomán, ahí va a irlo a recoger una persona que nosotros vamos a mandar’. Y yo de alguna forma me sentía un poco más tranquilo porque ya no iba solo, íbamos dos presidentes que de alguna manera tratábamos de mediar”, comentó.
Desde el día en que fue candidato electo por el PRD, mencionó, Los Templarios le advirtieron que ellos eran quienes tomaban las decisiones.
“Cuando yo quedo electo como candidato en el partido del PRD me sacan ese mismo día por la tarde para decirme que ya no la anduviera buscando (la Presidencia Municipal), que yo ni aunque ganara iba a ser presidente porque ellos ya tenían un acuerdo con el candidato de ese Municipio”, señaló.
“Y así como en ese aspecto, en todo ellos tomaban las decisiones porque decían que ellos eran los que mandaban aquí”.