Por Natalia Vitela
AGENCIA REFORMA
CD. DE MÉXICO.- Como plagado de mentiras y medias verdades calificó la Iglesia católica en México el informe de la ONU que asegura que el Vaticano adoptó políticas y prácticas que permitieron los abusos de menores por parte de sacerdotes.
“El documento demuestra que la ONU ha sido presionada por grupos rabiosamente antagónicos a la Iglesia, abortistas, promotores lésbico-gays y SNAP, esa asociación que lucra con el dolor de las víctimas, y tantas más.
“Desde los primeros párrafos del documento se puede observar que la ONU tiene en mente mucho más que el problema de la pedofilia”, según un texto que publicó en su semanario Desde la Fe de la Arquidiócesis Primada de México.
En este texto se asegura que la Iglesia Católica es la institución que más ha pugnado por la defensa de los derechos de los niños en todo el mundo.
“Los casos de abusos sexuales por parte de algunos sacerdotes han sido actos criminales deplorables, por los cuales no sólo se ha pedido perdón públicamente, sino que se ha adoptado una política de ‘cero tolerancia’ para erradicar este crimen atroz”, señala.
De acuerdo con la Iglesia, el informe del ONU acusó a la institución de permitir la movilidad de los sacerdotes para protegerlos, pero la normatividad exige que los curas cambien de parroquia cada determinado tiempo para enfrentar nuevos retos.
Sin embargo, la Iglesia reconoció que en el pasado algunos Obispos, en una actuación negligente, movieron de parroquia a los abusadores sin hacer caso de las acusaciones y testimonios de la víctimas, propagando así el daño.
Para la Iglesia también es falso que la Iglesia no castigue a los sacerdotes que han abusado de menores como acusó la ONU, pero aclara que no puede encarcelarlos porque eso le “compete a la autoridad civil del país en el que el sacerdote haya cometido el delito”.