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La poderosa ex lideresa magisterial pasa los días en una habitación de 3 por 5 metros. Perdió su influencia, su sindicato y la simpatía presidencial, pero no vive como cualquier reclusa

primera parte
Por Sonia del Valle y Abel Barajas

AGENCIA REFORMA

CD. DE MÉXICO.- Elba Esther Gordillo tiene casi un año recluida y no ha pisado una celda.

Son las siete de la mañana, Elba Esther Gordillo se incorpora, es hora del pase de lista y su medicina. Ha pasado la noche en una cama clínica de posiciones múltiples con barandales, en una habitación individual del Aislado 2 del Hospital General Torre Médica Tepepan.

Toma una ducha en su regadera privada, se viste con ropa deportiva rosa, a veces beige o amarillo claro estampado con flores, calza unos cómodos flats Salvatore Ferragamo y se coloca, como todos los días, la bata hospitalaria blanca que amarra a la cintura.

A esa hora ya ha llegado su desayuno.

Los alimentos, según refiere su familia, son prescritos por el médico de cabecera Jesús Walliser, nefrólogo del Hospital Ángeles del Pedregal.

En los primeros días de su detención, el chef particular de Gordillo, Félix Arriaga, preparaba los alimentos; lo había hecho durante años con un sueldo de 60 mil pesos mensuales que salían también de las arcas del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE).

Tras la captura, el sindicato recortó sus gastos, entre ellos el salario del chef, el chofer y ayudantes, por lo que ahora los alimentos se preparan en casa de su hija Maricruz Montelongo, casada con Fernando González Sánchez, ex subsecretario de Educación Básica en el sexenio pasado.

Todos los días, desde el Club de Golf Bosques de Santa Fe, un mensajero en una moto negra con caja de repartidor de pizza, cruza tres veces la ciudad para llevar a Gordillo sus alimentos en tupper wares, resguardados en un contenedor que los preserva calientes hasta Tepepan.

Para llegar a su habitación, el mensajero sube dos pisos por elevador, cruza una reja, se registra en un escritorio y camina hasta el final de un pasillo de 15 metros, con paredes pintadas mitad de rojo y mitad beige.

Pasa por una sala de internamiento con varias camas que pueden observarse desde el exterior a través de un cristal.

Al final, de su lado derecho, está la puerta roja de La Maestra con una ventanita cuadrada.

Al abrirla, el visitante observa de frente un juego de cortinas beige del piso al techo, puestas en diciembre; el muro izquierdo, sobre el que descansa el respaldo de la cama, en realidad es un vidrio grueso con una mica opaca parecida a la ventana de una cámara antiasaltos, que permite el paso de la luz pero impide ver al exterior.

Gordillo come en los mismos tuppers, con cubiertos de plástico, los cuales lava y vuelve a usar más tarde o al otro día.

Los menús cambian cada semana, según lo dispone el médico, pero se trata sobre todo de comida baja en grasa, avena, fruta, pescado, salmón, espaguetti, ensalada y agua Fiji.

Tiene una mesa rodable con la que acerca los alimentos sobre su cama. Termina y acude al lavabo que está afuera de su baño.

Durante la mañana, por lo general recibe la visita de una de sus hijas, Maricruz, quien pasa largas horas con ella, o de personas relacionadas con el juicio.

Después de comer, lee en un sillón reposet colocado a un lado de la cama, y espera a que llegue su entrenadora personal de yoga y meditación, dos actividades que desde septiembre realiza cada tercer día. Diario hace una “caminata” en la habitación que le ayuda a mantener en forma sus articulaciones.

Las autoridades dicen que la práctica de yoga le ha ayudado a controlar el cuadro ansioso depresivo desarrollado por el encierro.

En su cuarto, de 3 por 5 metros, además de una maceta, el reposet y un calefactor, tiene una maleta y algunos libros de Osho como Amor, libertad y soledad, Aprender a silenciar la mente, y El gran desafío, o de historia como la Trilogía Escipión de Santiago Posteguillo. Cuando no lee, dibuja.

No hay radio, no hay televisión, no hay periódicos. A veces le llevan revistas.

Su interacción con las reclusas es limitada, pero no por ello ha dejado de ser espléndida: a las internas que dan a luz en la misma torre donde pasa sus días, les regala ropa y accesorios para sus hijos recién nacidos.

De Navidad regaló a sus amistades 100 bolsas de rafia elaboradas por las internas, que le costaron 100 pesos cada una.

“Quiero hacer algo por las personas que sufren injusticias, quiero ayudar aunque sea por medio de terceros”, musita con propios y extraños La Maestra, quien no suele recibir regalos, salvo flores, lo único autorizado por el reglamento penitenciario.



Hasta hace un año Gordillo era una mujer libre. Tenía poder y dinero.

Era presidenta del sindicato más grande de América Latina, con poco más de 1 millón 500 mil trabajadores.

En los 23 años que dirigió al gremio magisterial, el número de maestros de educación básica pasó de 744 mil 325, de acuerdo con las estadísticas de la SEP, a 1 millón 196 mil 347, más los trabajadores de apoyo a la educación; los de media superior y superior.

En los últimos 10 años, Gordillo negoció la creación de 190 mil 934 nuevas plazas docentes de educación básica que representó un aumento de la nómina magisterial del 26%; y los incrementos directos al salario sumaron 83.5%, más 23.2% en prestaciones.

Con apenas la Normal básica concluida, Gordillo obtuvo dos plazas, una de maestra y otra de directora de primaria, por las que cobraba 38 mil pesos al mes en promedio, pero desde 1977 que fue electa secretaria general de la sección 36 del SNTE en el Estado de México, no se volvió a parar en un salón de clases.

Como presidenta del gremio, cargo que creó en el 2004, negoció con el Presidente en turno las condiciones de trabajo del magisterio, y dejó a su secretario general discutir los detalles con el secretario de Educación Pública.

Producto del corporativismo del PRI, Gordillo fue expulsada de ese partido el 13 de julio del 2006, pero la base magisterial le alcanzó y de sobra para crear el Partido Nueva Alianza (Panal), que le permitió establecer alianzas político electorales y cogobernar el sistema educativo.

Desde la elección del 2006, las alianzas electorales del Panal resultaron ganadoras en el 84% de las veces, a través de una aceitada red de maestros comisionados.

Si bien la cifra sobre el número de comisionados no es exacta, se estima en 23 mil y de acuerdo con la organización Mexicanos Primero le cuestan al País 25 mil millones de pesos al año.

Como dirigente del SNTE desde 1989 controlaba el 1% de las cuotas sindicales de una nómina cercana a los 19 mil millones de pesos mensuales.

Esos recursos, que Gordillo manejó a discreción, son hoy la clave de las acusaciones de lavado de dinero y delincuencia organizada que pesan sobre la ex dirigente magisterial.

La PGR y el Servicio de Administración Tributaria descubrieron que en tan sólo dos cuentas del Banco Santander, el SNTE tuvo ingresos de 30 mil 644 millones 780 mil 959 pesos del 2009 a 2012, es decir, 7 mil 661 millones al año.

Este ingreso no lo igualan ni los presupuestos de la Cancillería ni los de la Suprema Corte de Justicia de la Nación; son más del doble de las utilidades netas que en 2012 obtuvo Soriana y sólo son comparables con los 8 mil 200 millones que Grupo Carso reportó como utilidad en el mismo año.

Cuando la Secretaría de Hacienda esculcó estos dineros, ubicó egresos desorbitados en conceptos muy ajenos a los gastos de representación sindical.

Ese dinero salía de las arcas del gremio con la firma, entre otros, del actual dirigente Juan Díaz de la Torre, a quien la PGR no ha tocado, y se depositaba a Nora Guadalupe Ugarte Ramírez, Isaías Gallardo Chávez y José Manuel Díaz Flores, tres coacusados junto con Gordillo, quienes a su vez realizaban transferencias para cubrir el tren de vida de la ex lideresa.

El mayor gasto de Gordillo era por concepto de “aviación”, ya fuera para la compra o arrendamiento de aeronaves.

De 2009 a enero de 2013, la empresa Avemex recibió de los intermediarios de La Maestra o de empresas que éstos fundaron 3 millones 370 mil 696 dólares.

El segundo rubro en erogaciones detectado por el SAT es el del gasto en exclusivas tiendas departamentales en Estados Unidos.

Elba tenía a su nombre la cuenta 047970004041 en Neiman Marcus, a la que Guadalupe Ugarte transfirió 2 millones 100 mil dólares en 22 transferencias del 25 de marzo de 2009 al 23 de enero de 2013.

Isaías Gallardo pagó en el mismo periodo 900 mil dólares en 9 transferencias en favor de otra cuenta de la misma tienda, aunque el nombre del titular no se revela en los documentos hacendarios.

En total, 39 millones 522 mil 500 pesos se pagaron a Neiman Marcus.

Los otros destinos importantes del dinero fueron las entidades Cooperative Verenging Global Strategies, con 2 millones de dólares, y la denominada Sociedad de Asia y América S.A. de C.V., que recibió 1 millón 860 mil dólares.

En el amplio expediente judicial de La Maestra pueden encontrarse transferencias de un millón de dólares a la institución helvética LGT Bank Switzerland LTD; de 200 mil dólares a Merrill Lynch y de 175 mil dólares a Morgan Stanley de Nueva York.

Algunas de las más importantes fueron para cubrir los gastos de sus inmuebles en California, administrados por HA Property Management & Processing Services, empresa localizada en un domicilio de su nieto Othón Francisco de León Arriola, en San Diego.

Héctor Rivera Ávila, el representante de HA Property, recibió en poco más de tres años 41 depósitos por 1 millón 159 mil 574 dólares, que equivalen a 14 millones 646 mil 945 pesos.

Depósitos de 21 mil 250 dólares por joyas en Chanel Fine Jewelry; de 175 mil dólares a la Alex Em Gallery de Nueva York, de 230 mil dólares para la Librería de Antaño de Buenos Aires, de 687 mil 500 dólares para la inmobiliaria argentina Dypsa Desarrollos y Proyectos.

Según sus familiares, esos recursos eran para financiar el programa de relaciones públicas del SNTE, el cual tenía relaciones y alianzas con otros sindicatos, funcionarios públicos, intelectuales, académicos, investigadores, en México y en el extranjero.

Hoy todo este poder y esplendor está bajo la sombra. Congelado. Y de todas esas relaciones públicas y alianzas Gordillo no ha visto a ninguno.

En Tepepan, la lista de visitantes de Gordillo se reduce a su familia: sus hijas Mónica Arreola y Maricruz Montelongo; su yerno Fernando González; sus nietos Othón de León Arriola y René Fujiwara, con sus respectivas novias Paulina Arellano Castelo y Erika Lorena Trejo Angulo.

Además, su hermana Martha Gordillo, su sobrino Ismael Hernández Gordillo y los abogados Marco Antonio del Toro y Ramón Mondragón Tenorio.

Hoy, el nombre de Gordillo es prácticamente impronunciable al interior del gremio magisterial y los círculos de poder.

Marcos Fernández, director de investigación de México Evalúa, sostiene que la oposición a la Reforma Educativa le abrió a Gordillo las puertas de la cárcel.

“Si fuese por una cuestión de un verdadero compromiso de la autoridad para combatir la corrupción en el sector, es inevitable preguntarse por qué no ha habido una investigación igual de rigurosa y exhaustiva en el manejo de los recursos por parte del actual presidente del SNTE, quien manejaba las finanzas del sindicato.

“Si fuera un compromiso por el combate a la corrupción, se tendría que ver las mismas acciones en otros sindicatos, como es el caso del sindicato petrolero”, señaló.

Incluso, durante la celebración del 70 aniversario del SNTE, que cerró sus festejos con un concierto de gala en Bellas Artes el pasado 20 de enero, se proyectó un video sobre la creación y desarrollo del gremio magisterial, en el que se ignora a Gordillo a pesar de que dirigió los destinos del magisterio durante 24 años.

Electa presidenta en el Congreso Nacional del SNTE celebrado en Quintana Roo, en octubre de 2012, Gordillo se preparaba para gobernar seis años más.

Hoy, ninguno de los dirigentes magisteriales que se beneficiaron del poder de La Maestra la han visitado. Y Juan Díaz de la Torre, actual dirigente, ha declarado que ni siquiera sabe dónde queda el penal de Tepepan.



El 26 de febrero de 2013, Gordillo amaneció en su casa de San Diego.

A media tarde abordó un Cessna Citation Encore 560, matrícula XA-UEF -su aeronave habitual- con un plan de vuelo que tenía a Toluca como destino.

Después planeaba ir a Guadalajara. Había citado al 36 Consejo Nacional del SNTE.

La reunión fue convocada para ratificar los nuevos estatutos del sindicato aprobados por el VI Congreso Nacional de octubre del 2012, y definir la estrategia de lucha para defender los derechos de los trabajadores y la escuela pública de cara a la Reforma Educativa.

Tras la aprobación en diciembre de la reforma constitucional que modificó los artículos tercero y 73 para crear el Servicio Profesional Docente y el Sistema Nacional de Evaluación, Gordillo anunció que lucharía por preservar los derechos de los trabajadores.

Su avión aterrizó unos minutos antes de las 19:00 horas en el Aeropuerto Internacional de Toluca. Elba iba con una masajista y, antes de que se levantara de su asiento y fuera hasta donde le esperaba su camioneta, entraron los agentes federales a la cabina de la aeronave.

Leticia Espinoza López, agente de la Policía Federal Ministerial, con el apoyo del suboficial Édgar Nájera Melquiades, le informaron que estaba detenida.

Afuera, un grupo de infantes de la Armada esperaron a que bajara del Cessna, para llevarla a una camioneta. Todo fue muy rápido: a las 20:25 horas La Maestra ya estaba en la Gerencia del Servicio Médico del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México.

El impacto de la captura lo resintió su corazón.

El certificado médico firmado en el AICM por la doctora Viridiana Colín Saucedo dice que a esa hora la frecuencia cardiaca de Elba era de 98 palpitaciones por minuto y su presión arterial estaba en 150/100, cuando los rangos normales son menores a 120/80.

No le observaron golpes o lesiones recientes o evidentes. Articulaba palabras sin dificultad y su signo de Romberg fue negativo, es decir, no tenía problemas con su equilibrio. Sin embargo, su diagnóstico fue de “crisis hipertensiva”.

A las 23:00 horas, ya estaba en el Servicio Médico del Penal de Santa Martha Acatitla, sentada frente a la doctora Montaño, a quien dijo que padecía hipertensión arterial y que no recordaba cuáles eran los medicamentos que debía tomar.

A esa hora, su frecuencia cardiaca estaba en 89 palpitaciones por minuto, pero la presión arterial no cedía: registraba 160/100.

Pese a todo, la doctora Montaño estableció que La Maestra estaba consciente, orientada, cooperadora, con aliento normal y sin lesiones al momento de la exploración. Elba pasó esa noche y la siguiente en las instalaciones médicas de Santa Martha.



En los tribunales, el Gobierno Federal no le ha dado respiro. Utiliza diversas estrategias para retrasar el juicio. Funcionarios que son requeridos por La Maestra no acuden a declarar en su primera cita, a veces ni en la segunda o solicitan vacaciones para las fechas en que son requeridos.

En reiteradas ocasiones, la PGR no ha presentado ante los jueces ni a Nora Guadalupe Ugarte Ramírez ni a Erick Salvador Rodríguez García, testigos colaboradores que son base de otras averiguaciones por lavado de dinero.

Y cuando acuden a las audiencias, los servidores públicos federales resultan ser los más beligerantes.

El 16 de enero pasado, Gordillo presentó ante el juez federal Rubén Darío Noguera al joven contador Luis Javier Flores Gasca, afiliado al Instituto Mexicano de Contadores Públicos y miembro desde 2009 del Instituto Mexicano de Investigación Tributaria.

Flores entregó un dictamen que tilda de ilegal el proceso por defraudación fiscal de 2 millones 199 mil 720 pesos, porque la querella de la Procuraduría Fiscal de la Federación (PFF) no estuvo precedida de una auditoría del Servicio de Administración Tributaria (SAT).

Para Flores Gasca, la diligencia fue todo menos un paseo, y de ello se encargaron Víctor Manuel Martínez Contreras, director de Delitos Fiscales de la PFF, y su colaborador Josué Miguel Contreras Saldívar, quienes trataron de exhibirlo ante el juez como un principiante.

Le preguntaron desde cuándo daba opiniones en asuntos penales y por qué hablaba de jurisprudencias si era contador. Flores admitió que llevaba muy poco tiempo como perito en procesos penales, pero se defendió con su experiencia en el ámbito contable y dijo que estudiaba el tercer semestre de la carrera de derecho.

Pronto, los funcionarios de la PFF convirtieron aquel interrogatorio en una cascada de cuestionamientos a su trayectoria profesional.



-¿Por qué durante las diversas interrogantes de la PGR resta valor o desacredita pruebas y emite comentarios respecto de las jurisprudencias de naturaleza penal? -se le preguntó en aquella diligencia.

-Esta es la segunda vez que presento dictamen para ser rendido ante una autoridad penal, debo aclarar que he emitido dictámenes desde hace 8 años, pero apenas este año se me dio oportunidad de poder rendirlo ante autoridad judicial penal.



-Si dice que estudia la carrera de derecho ¿ya cursó la materia de derecho penal o de teoría general del delito?

Marco Antonio del Toro, defensor de La Maestra, se levantó de su silla y dijo: “objeto la pregunta por impertinente, en tanto que resulta estéril; de lo que hay que preocuparse es de los peritos oficiales que sólo se dedican a dictaminar en causas penales”.

Los de la PFF no se quedaron callados: “de la pregunta se desprende su falta de pericia para emitir opiniones contables en materia penal fiscal”.

Del Toro consiguió que el juzgado desechara el cuestionamiento, lo cual calmó los nervios evidentes de Flores Gasca, aquella vez de traje gris. Al final de la audiencia, el abogado pidió la palabra para dejar constancia de la hostilidad de sus contrapartes.

“Quienes actuaron como peritos de la Procuraduría Fiscal tergiversaron su encomienda... dejaron de ser peritos y auxiliares de la justicia para convertirse en autoridades, por cierto un tanto inquisidores”.



Han pasado 362 días desde su captura.

La Maestra sufre 14 afecciones, entre otras, insuficiencia renal, hipertensión, hepatitis C. La primera semana de enero la operaron del maxilar y tiene dos operaciones pendientes: una hernia en la parte media del lado izquierdo y otra en el talón derecho.

Con Gordillo y sus presuntos cómplices, las autoridades rompieron la regla escrita en un convenio vigente desde octubre de 2011, que obligaba a internar en penales federales a todos los consignados por la PGR. La excepción se hizo por cuestiones de salud.

El 26 de febrero de 2013 Gordillo llegó a Santa Martha y durmió dos noches en el área de enfermería; a partir de la tercera, lo hizo en su cama individual de la Torre Médica de Tepepan.

Son las seis de la tarde. La última visita dejó el penal hace más de una hora. Gordillo retoma su lectura. Duerme poco, 3 ó 4 horas al día. Medita.

Dicen que es fuerte. Estoica. No da la impresión de haberse quebrado. Quizá el último de sus lujos sea no vivir el encierro detrás de las rejas.



El museo del SNTE

En octubre de 2012, Elba Esther Gordillo anunció la construcción de un museo en honor a Diego Rivera para los trabajadores de la educación. Allí colocaría toda la obra de arte que, de acuerdo con el arquitecto del proyecto Enrique Norten, había comprado la lideresa magisterial para los maestros.

La lideresa sindical no escatimó dinero alguno, según se establece en un dictamen que el SAT entregó a la PGR el 21 de febrero del año pasado.

La investigación hacendaria halló gastos por más de 3.3 millones de dólares en arte durante los cuatro años previos a la captura de La Maestra, mediante transferencias a galerías de Nueva York, a pintores e historiadores del arte.

Las transferencias se hicieron desde las cuentas bancarias de Nora Guadalupe Ugarte e Isaías Gallardo, así como de la empresa Gremio Inmobiliario El Provisor, las que a su vez eran fondeadas con el dinero de las cuentas del SNTE.

El Provisor -empresa que tenía como accionistas a Gallardo y José Manuel Díaz Flores- hizo diversos pagos a tres galerías de la Gran Manzana.

Depositó a la Leon Tovar Gallery Inc. una suma de 1.6 millones de dólares en dos transferencias del 15 de abril y 16 de mayo de 2011.

A Marian Goodman Gallery le transfirió 500 mil dólares en un solo depósito del 30 de noviembre de 2011, y a la Alex Em Gallery, 175 mil dólares el 15 de junio de 2011.

El documento del SAT también reporta pagos que en total suman 1 millón 100 mil dólares a pintores, restauradores e historiadores de arte.

Desde el día en que fue encarcelada Gordillo, es una incógnita el paradero de las obras de arte que estaban en sus inmuebles de Polanco, Bosques de las Lomas, Santa Fe y en un almacén del Estado de México.