Banner

Staff
AGENCIA REFORMA
CD. DE MÉXICO.- Hijo de uno de los ex funcionarios que facilitaron la fuga de Joaquín “El Chapo” Guzmán en 2001, Dámaso López, “El Mini Lic”, es uno de los jóvenes que se asumen como líderes de “Los Ántrax”, una célula del Cártel de Sinaloa que opera en Culiacán.
El joven es ahijado de “El Chapo” e hijo del sinaloense Dámaso López Núñez, “El Licenciado”, un ex policía municipal de Culiacán que fue nombrado subdirector de Seguridad y Custodia del Penal de Occidente, Jalisco, cuando Francisco Labastida era secretario de Gobernación.
“El Mini Lic” es amigo de los hijos de “El Chapo” y también de José Rodrigo Aréchiga Gamboa, “El Chino Ántrax”, capturado en enero pasado al arribar a Holanda y solicitado en extradición por Estados Unidos, que lo reclama por narcotráfico.
En redes sociales, López hace ostentación de dinero, mujeres, armas y droga, además de su devoción por Jesús Malverde, el santo de los narcotraficantes.
A su corta edad, tiene ya un corrido de “Los hijos de Hernández” que describe su gusto por la fiesta, “paseando a los plebes, tomando cerveza, tomando Buchanan’s para festejar”.
El martes, tres días después de la captura de su padrino, el junior canceló su cuenta de Twitter @Damaso_Lopez_, donde llegó al grado de difundir una supuesta entrevista a un blog sobre narcotráfico, en la que presumía controlar a 20 mil delincuentes y sicarios.
Era habitual encontrar fotografías de montículos de fajos de billetes verdes; de las cabinas de sus camionetas atiborradas de metralletas, pistolas escuadra y celulares, o de su cinturón con granadas de fragmentación. “Unos cuetitos”, decía.
Lo que “El Mini Lic” conserva es su cuenta de Facebook, en la que posteó recientemente una imagen de la capilla mortuoria del narcotraficante Manuel Torres Félix, “El Ondeado” --hombre de confianza de Guzmán, abatido en 2012--, en el panteón de Jardines del Humaya.
“Un saludo con todo respeto para mi nino, que de él he aprendido tantas cosas, fuertemente agradecido con usted”, escribió en su cuenta de Facebook, al postear una foto de “El Chapo”.
El martes todavía promovió la marcha llevada a cabo esta semana en Culiacán, para exigir que Guzmán Loera no sea extraditado.
Autoridades federales consultadas descartan que este veinteañero pueda saltar a una posición prominente tras la aprehensión de Guzmán, aunque se trata de alguien afecto a las armas y rodeado de jóvenes de su generación con las mismas inclinaciones.
Con su padre, “El Licenciado”, es otra la situación. La Oficina de Control de Activos Extranjeros de Estados Unidos lo fichó desde hace un año por narcotráfico, ya que dijo que es responsable de coordinar el envío de grandes embarques de narcóticos a Estados Unidos.
Sin embargo, la PGR ya no lo persigue por la fuga del líder del Cártel de Sinaloa, a la cual contribuyó cuando era funcionario del Penal de Occidente.
En las dos administraciones pasadas no pudo ser detenido y el delito de cohecho por el que se encontraba prófugo de la justicia cumplió su plazo de prescripción, razón por la que el Juzgado Cuarto de Distrito en Procesos Penales Federales del DF canceló la aprehensión.