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Nelson Vargas

El tema de la legalización de la mariguana que últimamente ha estado en discusión en México es muy serio, principalmente en un País como el nuestro en donde la corrupción es tan grande que es muy difícil intentar compararnos con países de primer mundo que en esta materia tienen normas exactas y estrictas de lo que es el uso de esta sustancia proveniente de la planta del cannabis.
Desafortunadamente en México no existe la educación, ni en autoridades ni en la sociedad, para manejar la legalización de la mariguana de manera correcta y nada nos asegura que el uso recreativo e incluso medicinal, sea una garantía de que las personas que tienen el control de este “negocio” dejen de hacerlo y, lo que es peor, que las mismas autoridades sean quienes ahora hagan una mina de oro de una manera abierta y en donde nadie pueda cuestionarles.
En mi caso, no soy una persona especialista en la materia no tengo datos contundentes de que la mariguana sea mala o buena, no tengo la certeza de que fumar una vez al día ayude o perjudique y mucho menos cuento con los estudios para saber si medicinalmente tiene algún beneficio.
Mi opinión es con base en los valores que he promovido a lo largo de mi vida como son salud, deporte y competitividad sana, y por supuesto que no estoy de acuerdo en esta legalización y el motivo principal es porque niños y jóvenes no están preparados para tener este tipo de libertades sin una orientación correcta. Creo que ni siquiera la mayoría de los padres sabríamos cómo reaccionar en una situación como esta, porque aunque muchas personas en México consuman mariguana, no es un tema que, aún en estos tiempos, nuestra población acepte con naturalidad y sin prejuicios.
Considero que lo que se debería de hacer primero, si es que realmente se está pensando en la legitimación con una justificación clara; es guiar a la sociedad en este tema, explicarnos los beneficios y daños que se pueden tener por el consumo de esta sustancia. Educarnos de qué manera se debe utilizar como un medicamento y en el caso de que se considere el uso recreativo, indicarnos qué control se debe de tener para que no se convierta en un vicio.
En lo que a nuestros deportistas de alto rendimiento respecta, no deben olvidar la existencia de la Agencia Mundial Antidopaje (oficialmente Agence Mondiale Antidopage, AMA y en inglés World Anti-Doping Agency, WADA) que no se va a tentar el corazón en inhabilitar a aquellos que salgan positivos en un examen antidoping y, mucho menos, aceptar como justificación que somos inexpertos en el tema de uso de este tipo de sustancias psicoactivas porque están claramente prohibidas para los deportistas en afán de conservar los valores de lo que significa competir.
Holanda, Suiza y Bélgica han despenalizado el consumo de la mariguana, pero con restricciones que si tal vez no se cumplen al pie de la letra, seguramente sí se hace el esfuerzo de que así sea en su mayoría. Sin en cambio, sabemos que en México con una “mordida” o un soborno, tristemente, podemos conseguir lo que queramos y evadir las leyes sin sanciones contundentes.
Invito a las autoridades a que hagan un estudio no solamente de la mariguana como sustancia, sino de las reacciones que la sociedad podría tener ante un cambio tan radical y que tomen en cuenta que lo principal es la educación de la sociedad no solamente en este tema sino en muchos otros. Pido a las autoridades correspondientes que, en el caso de que se dé una legislación, no permitan que se convierta en actos de corrupción y de beneficio personal como desgraciadamente se hace en la mayor parte de los temas de la vida nacional, sino que se busque el bienestar real de México.