Por Adán García
AGENCIA REFORMA
MORELIA.- En el tráfico de minerales a China, el grupo criminal Los Caballeros Templarios logró someter en Michoacán a empresas concesionadas para extraer y procesar el producto.
Las investigaciones federales refieren que algunos concesionarios eran presionados para participar en el proceso que culminaba con embarcar el material ferroso, pero otros lo hacían por complicidad con el crimen organizado.
Algunas de estas líneas de investigación fueron detalladas ayer por el Comisionado federal para la seguridad en la Entidad, Alfredo Castillo, en conferencia de prensa.
El funcionario explicó algunos de los pasos que seguían los criminales para extraer el mineral y luego enviarlo, de continente a continente, hasta llegar a China.
“El trabajo de inteligencia que se hizo (arroja que) la primera parte tiene que ver con una extracción que se da en las minas. De este material que era extraído se cobraba una cuota o hasta existían extorsiones que se daban única y exclusivamente por la extracción”, expuso.
Dijo que por esa cuota los criminales llegaban a cobrar entre 4 y 7 dólares por tonelada de material ferroso en los puntos de extracción.
“Además la delincuencia organizada cobraba cantidades adicionales por los procesos de transportación, almacenamiento, procesamiento, extracción, legalización y exportación”, dijo.
Indicó que antes de llegar a los patios fiscales el material era almacenado en patios de acopio, como los que el pasado lunes fueron intervenidos durante un operativo federal.
En ese operativo se incautaron 119 mil toneladas de minerales listos para ser embarcados hacia el continente asiático.
En esa operación, realizada en 11 centros de almacenamiento del puerto de Lázaro Cárdenas, también fueron aseguradas 124 máquinas pesadas y detenidos seis ciudadanos de origen chino.
“Después de este procesamiento (de extracción) se buscaban algunas personas que tuvieran alguna concesión autorizada para la explotación de mina. Algunos de ellos eran presionados y otros se prestaron para utilizar sus concesiones, para subir este material y poder exportarlo.
“Entonces había ocasiones en donde podían ingresar a los patios fiscales, por decirlo así, legalizado, una vez que se estaba utilizando esta concesión”, detalló.
Castillo señaló que, a partir de estos resultados, lo que se está buscando es evitar el uso de concesiones para almacenar y procesar material extraído ilegalmente.
Comentó que otro reto es detectar si el mineral que llega a los centros de almacenamiento proviene de las minas reportadas por los concesionarios.
El operativo del lunes abarcó 11 centros de almacenamiento, 10 de los cuales tenían mineral del que no lograron acreditar su legal posesión.