Por Carlos Marí
AGENCIA REFORMA
CD. DEL CARMEN.- Trabajadores de Oceanografía abandonaron ayer en altamar el barco “Don Daniel”.
Luego de no recibir sus salarios desde hace dos semanas, decidieron alquilar lanchas de pescadores que los trasladaron al puerto.
Francisco Lázaro de los Santos, quien es cocinero, informó que la tarde del viernes 15 trabajadores se bajaron de la embarcación y la madrugada de ayer los pescadores habían realizado varios viajes.
“A las cinco de la tarde llegaron los pescadores en una lancha y se fueron 15, que son los que cabían. A las ocho de la noche se fue otro grupo y a las cinco de la mañana de hoy, ya con tres lanchas, nos fuimos la mayoría que pagó el servicio de su propio bolsillo”.
“Aunque se nos debe mucho de sueldos, todos nos queríamos ir a casa”, comentó.
Denunció que cuando los pescadores intentaron hacer el primer contacto con el barco, surcado 2 millas de la costa, el capitán --al que identificó como Héctor-- ordenó a operadores de grúa direccionar la embarcación a contracorriente de las lanchas.
“Somos más de cien los que bajamos, entre maniobristas, soldadores, pintores y cocineros, vigilantes y un operador de máquinas que estamos ya en el puerto”, precisó.
De acuerdo con sus datos, en el barco quedan como 25 operarios, entre el capitán, dos oficiales, la mayordomo y personal de cocina.
Hasta hace dos semanas, añadió, el barco de Oceanografía realizaba tareas de construcción de la plataforma petrolera Escos- 93 y otra que se encuentra dos millas al Norte del Puerto de Frontera, Tabasco.
“A todos se nos dejó de pagar y, por eso, PEMEX, hace una semana, pidió a un representante de la empresa que continuáramos trabajando y que nos dieran un día para ir a cobrar, pero como no hubo paga el pasado martes, se inició el paro”, relató.
Incluso dijo que trabajadores del área de construcción insultaban a los cocineros porque sólo les daban un cucharón de sopa.
“Se tuvo que racionalizar la comida y el viernes se hizo un paro de labores, lo que generó más inconformidad”, apuntó.
La mayordomo de la embarcación, Ana Lilia Lara, señaló Lázaro de los Santos, les advirtió que perderían sus empleos si no dejaban de protestar.
En su caso, dijo, aunque trabaja 28 días por 28 de descanso, llevaba 58 días a bordo.
Cuando le tocaba, no quiso desembarcar porque no le pagaron 21 mil pesos de salario ni llegó su relevo.
“Ya estábamos cansados, era mucho tiempo que llevábamos en altamar y en la zozobra”, comentó.