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Ex militares se encargaban de cuidar al capo de Sinaloa

Por Abel Barajas

AGENCIA REFORMA

CD. DE MÉXICO.- Antes de que Osiel Cárdenas reclutara a los desertores del Ejército que más tarde serían conocidos como Los Zetas, Joaquín “El Chapo” Guzmán fue el primer narcotraficante en México que tuvo la idea de contratar a ex militares para confiarles su seguridad personal.

El Gobierno Federal ha identificado al menos a una decena de miembros de las Fuerzas Armadas --la mayoría oficiales-- que en las últimas dos décadas desertaron o se dieron de baja para ser parte del último círculo de seguridad del narcotraficante, según expedientes judiciales.

Siempre que el brazo de la autoridad ha llegado hasta su paradero, el capo del Cártel de Sinaloa ha estado al resguardado de ex integrantes de la milicia, algunos de ellos incluso alguna vez parte del desaparecido Grupo Aeromóvil de Fuerzas Especiales (GAFEs).

Todo empezó a fines de los años 80, poco antes de la captura de Miguel Ángel Félix Gallardo, cuando Guzmán “bajaba” cargamentos de cocaína en el municipio de Compostela, Nayarit y trabó amistad con Julián Venegas Guzmán, un político local que luego lo hizo su compadre.

Un colaborador de “El Chapo”, que más tarde se hizo testigo protegido con el nombre clave de “Julio”, declaró ante autoridades que Venegas le presentó al narcotraficante a varios soldados de Décima Tercera Zona Militar en Nayarit.

Entre ellos, identificó a Eduardo Moreno “El Teniente Hormiga”, el subteniente Antonio Mendoza Cruz y el teniente Adrián Pérez Meléndez, quienes a su vez convencerían del mismo camino a los subtenientes Jesús Castro Pantoja “El Chabelo” y Juan Mauro Palomares Melchor “El Acuario”.

El testigo colaborador, que hoy reside en Estados Unidos, narró que sólo uno de ellos, “El Teniente Hormiga”, había sido asesinado en 1990 por Alfredo Trueba Franco, quien fuera agente de la desaparecida Policía Judicial Federal.

Pero entre los otros ex militares, había algunos que fueron fundamentales para Guzmán.

La tarde del 24 de mayo de 1993, cuando un grupo de sicarios ultimaron al Cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo, “El Chapo” logró huir del aeropuerto tapatío gracias a Antonio Mendoza Cruz, quien lo sacó de la balacera con los pistoleros de los Arellano Félix.

El 9 de junio siguiente, cuando el narcotraficante fue capturado en Guatemala, iba acompañado de otras cinco personas. Uno de ellos era Mendoza Cruz, quien estuvo preso hasta el 16 de febrero de 1996. El ex militar nuevamente fue capturado el 21 de marzo de 1999, en Zapopan, Jalisco.

Castro Pantoja “El Chabelo” tomó las riendas de la seguridad de “El Chapo”, junto con “El Acuario”, tras la fuga de Puente Grande.

El 2 de noviembre de 2001 “El Chabelo” fue capturado en el lobby de un hotel de Guadalajara, cuando estaba de descanso. Dos días antes había dejado a “El Chapo” y su esposa Griselda López Pérez, en una casa en Puebla, bajo resguardo de “El Acuario”, otro ex militar.

Horas después, cuando la PGR cateó ese domicilio, “El Chapo” ya había huido.

Otro de sus incondicionales con experiencia castrense, es Manuel Alejandro Aponte Gómez “El Bravo”.

Subteniente de Infantería, Aponte ingresó al Heroico Colegio Militar el 1 de septiembre de 1993 y en marzo de 2001 fue adscrito a la Séptima Compañía de Infantería no Encuadrada en Culiacán, donde presumiblemente empezó a relacionarse con cómplices de “El Chapo”.

Datos que la SEDENA ha hecho públicos señalan que “El Bravo” desertó del instituto armado el 8 de mayo de 2004.

Versiones señalan que Aponte fue quien asesinó a Rodolfo Carrillo Fuentes “El Rodolfillo”, el 11 de septiembre de 2004 en la capital sinaloense, sin embargo nunca fue acusado penalmente de este homicidio que desató la guerra del Cártel de Juárez contra “El Chapo”.

Desde el 2004, “El Bravo” se convirtió en la sombra de Guzmán, a quien acompañó en su guarida de El Vallecito, en Badiraguato, Sinaloa, de donde alcanzaron a huir de un operativo del Ejército, el 12 de noviembre de aquel año.

A “El Bravo” se le dio por muerto en marzo de 2012, en un enfrentamiento con la Marina en la sindicatura de Quilá, Culiacán, sin embargo, su muerte nunca fue confirmada por la autoridad y algunos reportes refieren que el pasado 17 de febrero ayudó a “El Chapo” a llegar a Mazatlán, en su huída desde la capital sinaloense.

Los otros ex militares que han sido relacionados con Guzmán son Manuel López Osorio “El Picudo” o “El Chaneque”, Mario Hidalgo Argüello “Nariz” y