Por Horacio Jiménez
y Francisco Nieto
EL UNIVERSAL
CD. DE MÉXICO.- Por unos minutos, la tribuna de la Cámara de Diputados se convirtió en un cuadrilátero de lucha libre. Al comienzo de la discusión del dictamen del seguro de desempleo y la pensión universal, una veintena de legisladores de izquierda intentaron tomar la tribuna y evitar su aprobación.
Con pancartas en mano y aventando a la secretaria de la Mesa Directiva, Angelina Carreño (PRI), los legisladores Manuel Huerta Ladrón de Guevara (PT), Alfonso Durazo (MC) y Socorro Ceceñas (PRD) intentaron llegar hasta donde está el micrófono de los oradores. Lograron plantarse en la tribuna aunque los priístas encabezados por José Rangel, José Manzur y Leobardo Alcalá Padilla buscaron recuperar el espacio, llevando en la delantera a legisladoras del tricolor y del Panal.
Se dio un mano a mano entre priístas, perredistas, petistas e integrantes de MC. Pronto aquello se convirtió en el “cuadrilátero de San Lázaro”. Los legisladores priístas Rangel, Manzur y Alcalá luchaban por apoderarse de la tribuna contra Huerta, Durazo, y Rodrigo Chávez Contreras (MC).
Manuel Huerta Ladrón de Guevara había logrado llegar a las inmediaciones de la más alta tribuna cuando la mano derecha de José Rangel lo tomó del sacó y lo jaló. Pero su fuerza no fue suficiente y Alfonso Durazo intentó separarlos. Ambos legisladores se enfrascaron en una fuerte discusión; el priísta no le soltó la solapa de su saco.
Al ver que no se separaban, el diputado perredista Catalino Duarte estiró por atrás su mano izquierda para jalar a José Rangel; al no tener éxito, rodeó con su brazo el cuello del priísta y le aplicó la llamada “llave china”.
Fue tanta la fuerza con la que Catalino Duarte tomó a José Rangel que ambos fueron a dar al suelo.
Todos los legisladores se sorprendieron al ver la escena y pedían calma a sus compañeros desde sus curules. Incluso el presidente de la Mesa Directiva, el panista José González Morfín, llamaba al orden, pero nadie le hacía caso.
Un priísta quiso tranquilizar a Catalino Duarte. Aquél no permitía que nadie se le acercara y empujaba a todos. Rangel fue a encarar a Catalino y le reclamó que lo hubiera jalado y tirado. Poco a poco ambos se tranquilizaron y pusieron fin al sainete.
Después del conato de enfrentamiento, los priístas recuperaron el control de la tribuna y flanqueados por el diputado del PRI, Gerardo Liceaga, comentarista de deportes, permitieron subir a la coordinadora del Panal, San Juana Cerda, para fijar posición. El debate continúo.
Durante el jaloneo, los legisladores tricolores aprovecharon para quitar las mantas que diputados de izquierda colocaron en tribuna y que decían: “EPN otra vez mentiste: le robas el derecho a la vivienda a los trabajadores: Morena” y “#EPNtraidorALaPatria”. Fue otro día más en donde en la Cámara de Diputados, en vez de debate en tribuna, hubo empujones, jalones y caídas…