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Por Juan Manuel Solís
AGENCIA REFORMA
CD. DE MÉXICO.- Más allá de las pérdidas económicas, la extracción ilegal de minerales implica un riesgo porque puede vulnerar la sustentabilidad de las minas y poner en peligro a los trabajadores, alertó el especialista Mauricio Candiani.
En entrevista, el presidente de Candiani Mining, un banco de inversión especializado en el sector minero, explicó que la extracción en ciertas minas, especialmente las subterráneas, representa un peligro para los mineros legales y los ladrones de mineral, comúnmente llamados “lupios”.
Al no respetar los programas de minado subterráneo de las excavaciones, “los lupios” ponen en peligro la sustentabilidad de las explotaciones y se expone a los trabajadores y equipo a derrumbes y accidentes, dijo.
A veces causa más problemas la afectación de la sustentabilidad porque minaron un pilar en una mina, que lo que se han robado, afirmó Candiani.
El especialista llamó a las autoridades a reaccionar ante los robos de minerales para que no haya una percepción de impunidad.
“Que no se genere una percepción en los ‘malosos’ que operan en México de que pueden impunemente llegar a una operación minera, extraer mineral como se les plazca y que van a pretender quedar impune en sus actos de robo”, dijo.

Guanajuato, alerta
Candiani habló en la entrevista sobre la situación en Guanajuato, donde la minera canadiense Great Panther Silver Ltd. en Guanajuato recurrió a la contratación de personal de seguridad armado para mantener a raya a mineros ilegales.
Mariana Fregonese, directora de comunicación corporativa de la minera, dijo en entrevista que recientemente los “lupios” se han vuelto mucho más agresivos.
Fregonese describió cómo estos ingresan a las minas en grupos de hasta 50 personas usando machetes, pistolas e, incluso, armas largas. De acuerdo con Fregonese, los mineros ilegales habían incrementado desde diciembre su agresividad.
Ante esta situación la empresa contrató a finales de enero un grupo de seguridad privada llamado Grupo de Inteligencia Armada (GIA).
La noche del 4 de marzo un grupo armado ingresó a sus instalaciones de Mina de Rayas y tras un enfrentamiento uno de los supuestos “lupios” resultó muerto.
“Si el Gobierno de Guanajuato está poniendo atención en este caso debe de estar particularmente preocupado porque es muy fácil que este incidente contribuya a una percepción de la comunidad internacional de un serio deterioro de las condiciones de seguridad para operar minería en Guanajuato y eso afectaría, sin duda, el flujo de inversiones a este estado”, dijo Candiani.