Los últimos dos años el metal ha perdido más de un 30 por ciento de su valor

Por Abraham Saucedo

AGENCIA REFORMA

CD. DE MÉXICO.- Ahora las casas de empeño especializadas en joyería han perdido brillo.

Ante la caída de los precios internacionales del oro, la entrada de competidores extranjeros y las nuevas restricciones regulatorias, este sector enfrentan mayores costos de operación y menor demanda de sus servicios.

Muchas de éstas podrían desaparecer o ser absorbidas por otras cadenas e incluso bancos.

Durante los últimos dos años el oro ha perdido más de un 30% de su valor, pasando de su máximo histórico, de mil 895 dólares por onza el 6 de septiembre del 2011, a mil 204.5 dólares, al cierre del 2013.

Alonso Alfaro Sánchez, presidente de la Asociación Mexicana de Empresas del Servicio Prendario (Amespre), refirió que esta situación derivó en una caída de más del 30% en los ingresos por cartera de joyería de las casas de empeño, impacto especialmente grave para las que se dedican únicamente a prestar a cambio de joyas.

“El oro, cuando la gente te lo deja y pasa a venta, lo colocas en cuestión de horas o minutos, se lo vendes a grandes fundidoras y te lo pagan de acuerdo al precio internacional del oro”, explicó el también director de Monte Providencia, franquicia de Servicios Prendarios Latinoamericanos.

Con la caída en el precio del oro tomaron fuerza las marcas estadounidenses FirstCash y EZPawn (Empeño Fácil en México), dedicadas desde su entrada a aceptar artículos como herramientas e instrumentos musicales, lo que contribuyó a apuntalar la tendencia.