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EL UNIVERSAL
CD. DE MÉXICO.- Gustavo Garibay recibió amenazas de muerte por parte del crimen organizado antes de que, finalmente, las hicieran efectivas. El edil de Tanhuato, militante panista, fue encontrado sin vida la mañana del sábado 22 de marzo de 2014. La escolta que había pedido para su protección, luego de un primer atentado en 2012, le fue retirada apenas unos meses atrás. Su muerte fue condenada por gente de su partido. Ernesto Cordero calificó de cobarde el asesinato y pidió castigo para los responsables.
Sin embargo, éste no es el primer caso de atentados en contra de presidente municipales en esta Entidad. En Michoacán son siete, contando a Garibay, los alcaldes y ediles que mueren asesinados, presumiblemente por el crimen organizado. Esto en tan sólo seis años, desde 2008 a la fecha.
María Santos Gorrostieta Salazar. Fue alcaldesa del Municipio de Tiquicheo. Hallaron su cuerpo en un predio del Municipio de Cuitzeo. Al igual que Garibay, Gorrostieta Salazar ya había sido víctima de dos atentados, de los que logró salir con vida, no sin marcas de agresión.
Marcelo Ibarra. En 2008, quien era alcalde de Villa Madero, Michoacán viajaba en una camioneta junto con su esposa. En algún punto de la carretera Acuitzio del Canje-Villa Madero, el vehículo fue interceptado por desconocidos quienes obligaron a Ibarra a descender. Un disparo con una .38 súper en el abdomen terminó con su vida.
Octavio Manuel Carrillo Castellanos. Murió en un hospital de La Barca, Jalisco, a donde fue trasladado por la proximidad con Vista Hermosa, Municipio que en 2009 se encontraba bajo su regencia. A Manuel Carrillo lo emboscaron con dos vehículos. El ataque tuvo lugar fuera del hogar del edil.
Wilfrido Flores Villa. Fue interino en Nahuatzen, tras la muerte del alcalde Ignacio Rodríguez Villa. Apenas duró cinco meses al frente del cuerpo edilicio del Municipio. En febrero de 2013 un hombre armado le disparó mientras comía en Pátzcuaro.
Ygnacio López Mendoza. Su cuerpo fue encontrado con huellas de tortura en las inmediaciones del Estado de Guanajuato. Las indagaciones sobre la muerte de quien fuera edil de Santa Ana Maya se manejaron bajo la línea de “crimen pasional”, pese a las denuncias de familiares de grupos extorsionadores en Michoacán.
Javier Sagrero Chávez. Fue edil de Quiroga. Murió a balazos por desconocidos. Fue atacado por dos personas cuando arribaba a la Asociación Ganadera, institución para la que se desempeñaba como presidente. A las once de la mañana los individuos dispararon a quemarropa. El crimen permanece irresoluto.