Prepara el nuevo comisionado nacional de Seguridad, Monte Alejandro Rubido García, una estrategia contra el aumento de la criminalidad que viven diversas entidades

EL UNIVERSAL
CD. DE MÉXICO.- El Gobierno Federal en coordinación con estados del Centro del País prepara una estrategia para encarar el aumento de la criminalidad y la violencia que viven diversas entidades como Morelos y el Estado de México, adelanta el nuevo comisionado nacional de Seguridad, Monte Alejandro Rubido García.
Aunque prefiere no calificarlos como focos rojos, asegura que en estados como Morelos, Guerrero y México, el incremento de los niveles delincuenciales es un asunto que ocupa al Gobierno Federal, por lo que en breve se anunciarán esquemas de coordinación para enfrentar los embates del crimen.
“Nos ocupa. Es un tema que nos ocupa y que en los próximos días se harán los anuncios pertinentes de cómo el Gobierno de la República estará brindando el apoyo a los gobiernos de la Zona Centro del País para salir delante de este problema que tienen”, dice Rubido.
El comisionado asegura que es urgente actuar coordinadamente contra delitos que impactan a la sociedad como el secuestro. Resalta que aunque se trata de un delito del fuero común, “la ciudadanía cuando es víctima de un delito no le interesa si es del ámbito local, o ámbito federal, ella lo que quiere es que el daño que sufrió sea resarcido y que el delincuente que lo cometió sea castigado.
En entrevista con El Universal, Rubido García, un experto en temas de inteligencia y seguridad pública nacional, con más de 30 años de servicio, hace un diagnóstico de cada una de las principales organizaciones criminales que actualmente operan en el País.
Señala a la organización del Pacífico, que encabezaba el hoy preso Joaquín “El Chapo” Guzmán, como la más estructurada, aunque, dice, habrá que ver cómo resiente la caída de su “patriarca”. Afirma que cuando el líder es arrestado o abatido, las organizaciones delincuenciales ya no son iguales. Aunque “no hay que confiarse”.
Sobre otras bandas criminales dice que algunas están minadas, otras atomizadas y, otras más, como la de Jalisco, que trata de refortalecerse.
Rubido realizó un compromiso con el Senado de tener una política de cero tolerancia a la corrupción en la Policía Federal. “No soy ingenuo, no soy cándido, pero rechazo categóricamente que haya corrupción en la corporación. Hay elementos que se corrompen, y aunque parece una cuestión de semántica, estoy cierto que no la es. Cuando encontremos un caso de corrupción vamos a proceder a tope. Vamos a ser implacables”.
La Gendarmería Nacional, dice, está lista para entrar en funciones a mediados de julio con 5 mil elementos con formación policial civil y con adiestramiento militar. --Dicen que quien tiene muchas prioridades no tiene ninguna.

¿Cuál es su prioridad como Comisionado Nacional de Seguridad?
—Permítame señalar dos: fortalecer la coordinación con las entidades federativas para reducir el índice delincuencial, y segunda, hacer una revisión exhaustiva de los protocolos de operación en los penales federales. Las dos nodales.

—¿Y cuál fue el encargo que le dio el Presidente?
—Ese fue el encargo, precisamente, ir a esos dos asuntos sensibles.

—El día de la celebración del natalicio de Benito Juárez el Presidente se acercó a usted e intercambiaron algunas palabras, ¿se puede saber qué le dijo?
—Acababa de ser mi comparecencia ante la Comisión de Seguridad en el Senado y entonces ya se había hecho público que el dictamen había sido votado por unanimidad por los señores senadores integrantes de la comisión, el Presidente hizo referencia a ello, me felicitó y me dijo que necesitaba resultados muy pronto en las tareas que me encomendó.

—¿Cuál es su principal preocupación en materia de seguridad?
—La principal preocupación la tenemos en el mapa global del País. Nuestra preocupación es sí donde están sucediendo fenómenos delincuenciales de manera importante, aquellas entidades en las cuales han crecido los delitos, pero también debemos estar muy atentos a las entidades en donde el delito está decreciendo o donde está en un nivel bajo, para evitar de una manera preventiva que el delito crezca.
—¿Está de acuerdo con la tesis de que el descabezamiento de alguno de los cárteles ha traído como consecuencia que crezcan algunos delitos como el secuestro y la extorsión?
—Es una posibilidad real por el hecho de que las bandas delincuenciales tienen necesidad de estar refaccionando su gasto corriente, pero no necesariamente está aparejado a que sea detenido o abatido el líder de un grupo delincuencial. En la medida en que las fuerzas de Estado acotan a un grupo delincuencial es factible que migren a otros delitos. Esta tendencia se ve en algunas entidades.

—Específicamente ¿qué regiones o qué estados considera usted que en este momento representen focos rojos en el País?
—Yo no le quiero llamar focos rojos porque se puede distorsionar la apreciación del comisionado nacional de Seguridad, pero Michoacán tiene una característica total y absolutamente diferente a la del resto del País, ahí está el Gobierno de la República desde el 14 de enero con una gran presencia en la vertiente de seguridad y una gran presencia en la vertiente social, por eso se crea la figura del comisionado, porque es el eje a través del cual se canalizan los apoyos tanto en materia de seguridad como en materia social.
Aparte de Michoacán hay entidades que tienen que ocupar, por el crecimiento del índice delincuencial, la atención. Entre ellas, pues las cifras del Sistema Nacional de Seguridad Pública lo marcan, tenemos crecimiento delincuencial en Guerrero, en Morelos, en el Estado de México. Pero hay otras entidades que siguen manteniendo niveles importantes, por ejemplo, Tamaulipas. Hay otras entidades donde se han logrado revertir de manera más que significativa los niveles delincuenciales: Nuevo León, Chihuahua, Baja California.

—En la Zona Centro del País hemos visto en las últimas semanas un incremento de la delincuencia y la violencia, ¿qué tanto le preocupa esta situación de la Zona Centro?
—Nos ocupa. Es un tema que nos ocupa y que en los próximos días se harán los anuncios pertinentes de cómo el Gobierno de la República estará brindando el apoyo a los gobiernos de la Zona Centro del País para salir delante de este problema que tienen.

—¿Incluyendo el DF?
—Estamos pensado más en el Estado de México y Morelos.

—¿Y qué tanto le preocupa el incremento de secuestros?
—Es un delito que es de competencia del fuero común, pero al final de cuentas, y esas son las instrucciones del señor Presidente y del señor secretario [de Gobernación] en el sentido de que al ciudadano no le importa quién es la autoridad responsable de combatir el delito, lo que la ciudadanía requiere es que haya una atención adecuada, es por ello que el 29 de enero pasado crea la Coordinadora Nacional Antisecuestros, y ahí está Renato Sales. ¿Por qué el Gobierno de la República toma la decisión de que esta figura esté en la Secretaría de Gobernación y no en la Procuraduría General de la República? Porque de lo que se trata es de utilizar toda la capacidad de articulación política para que en los estados se comprometa al máximo lo que mandata la propia ley en la materia y las unidades antisecuestro se vayan fortaleciendo. Ahora ¿qué hace la Policía Federal en estos casos? Poner a disposición de las autoridades federativas sus capacidades en investigación, en inteligencia de Policía Científica para alegarles elementos y de manera conjunta ser más exitosos en el combate de estos delitos.

—Usted estuvo también en la administración pasada en tareas de seguridad y también se hablaba de coordinación con los estados ¿por qué no se avanzó? ¿qué no funcionó? ¿qué se está haciendo hoy que no se hacía antes?
—Yo le voy a decir qué está funcionando hoy. Primero, hay una gran coordinación entre las propias dependencias del Gobierno Federal. Segundo, las reuniones con los gobernadores [de las cinco regiones en las que fue dividido el País para temas de seguridad] se están celebrando in situ, en las regiones, y aunque parezca un detalle nimio, no lo es. El hecho de que el gabinete de seguridad en su conjunto se traslade a cada una de las regiones una vez al mes permite que haya una óptica mucho más precisa de lo que está pasando, y por eso creo que los avances se están dando de una manera adecuada y plenamente articulada.

—Dice que hoy hay una buena coordinación de las dependencias del Gobierno Federal ¿antes no la había?
—Hoy es una coordinación espléndida.

—¿Entonces no era espléndida antes?
—Hoy hay una coordinación espléndida.

—¿Cuál es desde su óptica el mapa actual de las organizaciones criminales de la delincuencia organizada? ¿cuál tiene más poder en el País?
—Nosotros como una definición de política de comunicación nunca nos referimos a las organizaciones criminales por sus nombres o por sus alias. Pero yo le diría lo siguiente:
La zona del Pacífico sigue siendo una de las más estructuradas. Vamos a ver qué reacciones hay después de la detención de Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera.
La región Noreste del País yo la veo atomizada, la veo con fracturas internas serias que han propiciado que se estén dando desprendimientos constantes.
En la situación de Jalisco, creo que es una organización que también ha sido golpeada, pero que está en una situación latente para tratar de refortalecerse.
En el caso de Michoacán, la presencia de fuerzas federales ha minado a los grupos delincuenciales que actúan en la Entidad, esas serían a grosso modo las grandes organizaciones delincuenciales del País y éste es el estatus que yo veo. Si hacemos una revisión exhaustiva de lo que ha sucedido en los meses de la administración del Presidente Peña, vamos en contra de que todas las organizaciones delincuenciales han sido minadas.

—¿El del Pacífico lo ve usted todavía con posibilidades de recuperarse de la detención de su líder?
—Hay que estar siempre atentos. Es como una empresa. Cuando en una empresa familiar el patriarca de la familia muere, generalmente los hijos asumen el negocio pero no necesariamente tienen la capacidad de mantener la inercia que traía la empresa, pues depende de los vínculos, las relaciones, la confiabilidad que tenía el patriarca de esa familia. Con los grupos delincuenciales pasa algo similar, en especial porque sabemos que los acuerdos que ellos tienen que celebrar tanto con sus proveedores como con sus consumidores son acuerdos de buena fe, si se me permite llamarles así, pues no lo pueden suscribir. Hoy por hoy el motor de los grupos delincuenciales que causa el narcotráfico es la cocaína y las drogas sintéticas. Hay que seguir combatiendo a estas bandas delincuenciales para que el proceso de minado sea permanente.
—Pero en la organización del Pacífico queda otro patriarca.
—De acuerdo con los datos con los que se cuenta, esas estructuras, más allá de que en algún momento dado alcanzan niveles de horizontalidad siempre a nivel directivo, hay una verticalidad. Entonces, sí habrá un número dos. Sí habrá un número tres, pero siempre hay un número uno.
—¿Quiénes son en este momento los objetivos principales?
—Todos, todos sin importar el nivel dentro de las estructuras jerárquicas de la organización. Quizá la detención de un sicario no es mediáticamente espectacular, pero es socialmente fundamental. La estrategia del Gobierno de la República es no diferenciar jerarquías y combatir a toda la delincuencia con integralidad.
—Pero no me diga que no le gustaría detener a “El Mayo” Zambada, o a “La Tuta” (líderes de las organizaciones criminales del Pacífico y “Los Caballeros Templarios”).
—Como dije anteriormente, cuando se detiene o se abate a la cabeza de una organización sus fortalezas y capacidades no vuelven a ser las mismas. Por lo tanto, es importante, en esa vertiente, pegar a las estructuras directivas, pero también en cuanto a la tranquilidad social es importante detener a las estructuras intermedias, eso es muy importante.
—¿Usted va acabar con la corrupción en la Policía Federal?
—Primero yo no puedo decir que haya corrupción en la PF. Tengo dos días de haber llegado y he estado platicando con los mandos y creo que es una corporación que está funcionando adecuadamente. Puede haber elementos que se corrompan dentro de la corporación, no soy ingenuo, no soy cándido pero rechazo categóricamente que haya corrupción en la corporación. Hay elementos que se corrompen, y aunque parece una cuestión de semántica estoy cierto que no la es. Cuando comparecí ante el Senado yo hice tres compromisos fundamentales. El primero, que tenemos que actuar con una gran eficacia y con una gran eficiencia. Tenemos que dar resultados. El segundo, cero corrupción, no podemos permitir ningún nivel de corrupción. Y tercero, actuar con un irrestricto apego a los derechos humanos.
—Cero corrupción es un compromiso fuerte.
—Cero tolerancia a la corrupción. Si alguien se corrompe y tenemos conocimiento de ello no vamos a limitar las acciones de la corporación hasta ponerlo a disposición de autoridades ministeriales. Cuando encontremos un caso de corrupción vamos a proceder a tope. Vamos a ser implacables.