Reportan seguridad sanitaria para turistas

Por Evlyn Cervantes

AGENCIA REFORMA

CD. DE MÉXICO.- Las playas del País redujeron sus niveles de contaminación. Sólo una representa un riesgo sanitario para los bañistas, según el último reporte oficial.

El informe de las secretarías de Salud y Medio Ambiente dado a conocer este fin de semana señala que, de los 269 destinos turísticos monitoreados, en la mayoría de éstos el número de bacterias en el agua de mar no rebasan la mitad de la norma sanitaria, que es de 200 enterococos fecales por cada 100 mililitros de agua.

La Playa Principal de Zihuatanejo fue la única que duplicó la norma al registrar 399 microorganismos.

“De acuerdo con el muestreo pre vacacional realizado en los estados costeros del País, el 99.6% de las playas son aptas para uso recreativo”, se indicó en la página de internet de la SEMARNAT en el sitio del Programa Playas Limpias.

“El muestreo prevacacional consiste en tomar de 4 a 6 muestras durante las semanas previas al periodo vacacional, con la finalidad de obtener la media geométrica y a partir de estos datos generar un valor estadísticamente sólido que permita señalar si una playa representa o no un riesgo sanitario”, añadió.

En Guerrero se encontraron destinos con más de 100 microorganismos como playa Hornos, en Acapulco; La Madera y Las Gatas, en Zihuatanejo.

Comparado con los resultados de diciembre pasado, el informe de abril muestra que hay playas donde el nivel de contaminantes disminuyó.

Por ejemplo, hace cuatro meses en playa Caletilla de Acapulco se detectaron 190 enterococos por cada 100 mililitros de agua de mar y para este periodo el número pasó a 35.

En La Bocana, Huatulco, el nivel de bacterias pasó de 380 a 41 y en playa Principal de Puerto Escondido, de 136 a 44; mientras que en Manigua, de Ciudad del Carmen, bajó de 157 a 10.

Raúl Estrada, director de comunicación de Greenpeace México, expuso que a pesar de en este Semana Santa la mayoría de las playas se reportan como limpias, el monitoreo de sus contaminantes debe ser un ejercicio constante que eleve el nivel de confiabilidad entre quienes visitan las playas nacionales.

“El nivel de confiabilidad realmente lo va a dar el ejercicio de hacerlos más constante, de fortalecer más el monitoreo y de monitorear aún más plantas de descargas residenciales e industriales y el contacto que pueden tener los bañistas con este tipo de sustancias que tienen una gran cantidad fecal y es lo que aumenta el nivel de enterococos”, indicó.

Por su parte José Antonio Benjamín Ordóñez, director de la organización Servicios Ambientales y Cambio Climático, expuso que el monitoreo debe ser de manera permanente a fin de que un equipo concentre reportes de los materiales disueltos en el agua.

“Si podemos monitorear de forma permanente la inducción de contaminantes podemos darle una solución mucho más viable, menos costosa y volver a incentivar aquellas que no han cumplido con la calidad del agua en este caso como ocurre ahora con la playa Principal de Zihuatanejo”, manifestó.

Consideró que cada vez se vuelve más necesario certificar playas limpias que cumplan con los criterios de calidad del agua.