Por Érika Hernández
AGENCIA REFORMA
TEPETONGO.- Cuando el Presidente Enrique Peña Nieto apareció en el kilómetro 235 de la carretera Jerez-Tlaltenango decenas de mujeres priístas rompieron en gritos, como en tiempos de campaña.
Pero el motivo no fue el ahora titular del Ejecutivo Federal, sino el gobernador Miguel Alonso.
“Miguel, Miguel, ¿Qué tiene Miguel? que todas las mujeres queremos con él”, coreaban.
Las zacatecanas no pararon de gritar durante la inauguración de la vialidad. A mitad de su discurso, el mandatario estatal mostró su incomodidad, al dejar de sonreír por las porras, mientras que Peña Nieto no paraba de reír por el contenido de las mismas.
El gobernador le presumió un Estado en armonía y unidad, el cual, aseguró, está dejando atrás la inseguridad y violencia que ha caracterizado al Estado en los últimos años, además, afirmó, será la primer Entidad en levantar la bandera blanca de cero pobreza. Sin embargo, en ninguno de los dos rubros dio cifras para mostrar los avances.
Fiel a su costumbre al inaugurar alguna vialidad, el Presidente decidió manejar algunos kilómetros, pero al no estar previsto en el programa, horas antes llevaron una camioneta del Gobierno Estatal en lugar del convoy blindado que usualmente usa el Primer Mandatario, y como escolta acondicionaron una camioneta negra de pasajeros con elementos de la Policía Federal armados.