Por Silvia Otero
EL UNIVERSAL
CD. DE MÉXICO.- El Distrito Federal se ha convertido en un centro de actividades y reuniones de los integrantes de los cárteles, tan sólo en este año cuatro operadores clave y tres ayudantes financieros han sido capturados en la capital, además del decomiso de más de 4 millones de dólares producto de sus actividades.
No son los únicos casos, desde 2005 han caído 13 personajes relevantes de la estructura de prácticamente todas las organizaciones del narcotráfico, incluso colombianas —detenidos junto con una veintena de cómplices—, que convirtieron a la Ciudad de México en un punto estratégico de sus negocios delictivos, y hasta en su zona de residencia.
Aunque las autoridades capitalinas niegan la existencia de los cárteles y sus operaciones, este miércoles la Comisión Nacional de Seguridad (CNS) dio a conocer la aprehensión en la colonia Condesa de Arnoldo Villa Sánchez, el segundo hombre en la estructura del Cártel de los Beltrán Leyva, y confirmó que el Distrito Federal era su centro de operaciones. Su nombre se suma al de Domingo Suárez Lacroix, “El Teletubi”, lugarteniente del Cártel del Golfo, aprehendido en enero pasado.
En ese mismo mes, en la colonia Hipódromo Condesa, elementos de la Secretaría de Marina ubicaron en la calle de Ometusco una casa de los Beltrán Leyva, en la que se aseguró a Francisco Javier “N” y Érick “N”, señalados como enlaces para el trasiego de cocaína, precursores y metanfetaminas desde otros países hacia Estados Unidos a través de México, así como su distribución en el Estado de Michoacán, en una alianza con el Cártel de “Los Caballeros Templarios”.
Mientras que el 6 de marzo, en la colonia CTM Culhuacán, fueron detenidos Daniel Trujillo Pérez, Juan Carlos Hernández de Castro e Iván Domínguez Montoya, presuntos integrantes de una organización de Tepito al servicio del Cártel de los Beltrán Leyva, a quienes se les aseguraron 4 millones 698 mil 363 dólares.
En octubre de 2013, también se logró la aprehensión de Manuel Aguirre Galindo, El Caballo, uno de los fundadores y lugarteniente del Cártel de Tijuana. Mientras que el 20 de julio de 2012 se aseguró en las Lomas de Chapultepec a Benjamín Valeriano, uno de los principales operadores del Cártel de Juárez que un año antes se instaló en la Ciudad de México, desde donde controlaba el trasiego de droga.
La Policía Federal (PF) capturó en enero de 2012, en la delegación Iztapalapa, a Emmanuel Díaz Ríos, “El Profe”, lugarteniente de “La Familia Michoacana”, que controlaba el tráfico de droga y el lavado de dinero en el Estado de México. En noviembre de ese mismo año cayó en la capital Aldo Ramos de la Cruz, uno de los hombres de mayor confianza del capo Héctor Beltrán Leyva, “El H”.