Además Norberto Rivera señaló a México como una nación crucificada por la pobreza


Por Natalia Vitela

AGENCIA REFORMA

CD. DE MÉXICO.- El Estado mexicano ha sido incapaz de garantizar la paz y la seguridad del País, sostuvo ayer el arzobispo Norberto Rivera.

Durante la Misa Crismal del Jueves Santo en la Catedral Metropolitana, el prelado señaló que México es una nación crucificada por la pobreza, la violencia y la corrupción.

“Son tres clavos que se hunden al fondo de la carne de Cristo, son heridas infligidas en un país que parece no tener esperanza. Es el dolor de tantos que han sufrido la pérdida de sus seres amados, la desintegración y la separación de sus familias, la pérdida de la paz y la seguridad que no garantiza el Estado”, dijo ante alrededor de 500 sacerdotes de la Arquidiócesis.

La Iglesia, -planteó-, no puede permanecer ni indiferente ni indolente ante el sufrimiento del pueblo.

Por ello, pidió a los sacerdotes esforzarse por ser buenos pastores y seguir el ejemplo del Papa Francisco y Juan Pablo II, quien será canonizado el próximo 27 de abril.

“Dar la vida significa vivir coti