Por Claudia Guerrero

AGENCIA REFORMA

CD. DE MÉXICO.- El 93 por ciento de las fugas y derrames registrados en 2013 en ductos de Petróleos Mexicanos (Pemex) fue provocado por la ordeña de hidrocarburos.

La paraestatal entregó un informe al Senado, el cual ahora es analizado por la Comisión de Energía, donde se establece que el año pasado se registraron 161 fugas y derrames.

De éstos, 150 fueron causados por la sustracción ilegal de hidrocarburos, 9 por excavaciones, volcaduras o fallas en tuberías, y 2 por corrosión.

Además, el total de percances creció en un 27.7 por ciento con respecto a 2012.

“Durante el periodo enero-diciembre de 2013 se registraron 161 eventos relacionados con fugas y derrames, cifra superior a la reportada en el mismo periodo de 2012”, indica el informe.

Las cifras reportadas por Pemex revelan que la ordeña ilegal ha ido en aumento, pues los tomas ilegales pasaron de mil 296 en 2012 a 3 mil 52 en 2013.

Para prevenir y controlar ese fenómeno, según la dependencia, se fortalecieron las áreas técnicas especializadas en la detección de las tomas y fue gracias a ese mecanismo que detectaron un crecimiento en la ordeña.

“Esto ha permitido incrementar durante el 2013 los celajes a los ductos y su eficacia para la localización de tomas clandestinas”, señala.

Uno de los eventos más relevantes registrados en 2013 por tomas clandestinas fue un oleoducto de Nuevo Teapa-Venta Carpio, en el Municipio de Juan Rodríguez Clara, sector Mendoza, ocurrido en julio.

Las tomas ilegales afectaron los inventarios de gasolina y diesel en las Terminales de Almacenamiento y Reparto.

“Se vieron afectadas por suspensiones constantes en la operación de los sistemas de ductos por bajas de presión y tomas clandestinas”, indica el reporte.

Además del número de tomas clandestinas, el volumen de combustible extraído de manera ilegal aumentó en un 13.4 por ciento. Entre el 2012 y el 2013, la ordeña pasó de 8.2 a 9.3 millones de barriles.

“El tema es de gran relevancia, no sólo por el costo del volumen extraído, sino por el riesgo que las tomas clandestinas conllevan, ya que pueden causar daños graves a las personas involucradas en el robo, a las comunidades aledañas, a las instalaciones del Organismo, además de posible deterioro en el medio ambiente”, abunda.

Según Pemex, el problema sigue en aumento a pesar de que se puso en marcha una Estrategia Integral de Abatimiento del Mercado Ilícito, a través de la vigilancia de derechos de vía, con el apoyo de las secretarías de la Defensa, Marina, PGR y la Policía Federal.