Crecen costos por muertes militares en la lucha contra la delincuencia organizada

Por Silvia Otero

EL UNIVERSAL

CD. DE MÉXICO.- La guerra contra el narcotráfico del sexenio anterior generó un incremento en el pago de seguros de vida de los militares y marinos caídos, ya que sólo entre los años 2008 y 2012 se erogaron más de 2 mil millones de pesos por este concepto, de acuerdo con el diagnóstico del Instituto de Seguridad Social para las Fuerzas Armadas Mexicanas (ISSFAM), que advierte que el fondo para cubrir esta prestación está en riesgo de agotarse en un lapso de cinco años.

Al presentar su programa institucional para esta administración, el Instituto también reconoció carencias para atender a los más de 244 mil elementos de la Secretaría de Defensa Nacional (Sedena), Marina y Fuerza Aérea en activo, y en general a más de un millón de derechohabientes; incluso se reconoce que su capacidad ha sido rebasada para dotar de vivienda temporal a todos los elementos que son desplazados al interior del País para cumplir sus asignaciones.

El documento que se publicó en el Diario Oficial de la Federación (DOF) revela que las finanzas del ISSFAM se han visto afectadas en los últimos años, y sobre todo hay un impacto negativo para mantener las prestaciones de las que hoy gozan los integrantes de las Fuerzas Armadas.

Da a conocer que el otorgamiento de los haberes de retiro (prestación vitalicia a los militares retirados), así como pensiones y compensaciones en los años de 2006 y 2007 tuvieron una tendencia ascendente normal; “sin embargo, a partir de 2008 creció esta tendencia de manera inusual, ya que se intensificó el combate a la delincuencia organizada y la lucha contra el narcotráfico, lo que generó un aumento considerable en las bajas por incapacidad, y retiro voluntario y/o baja”.

Otro de los rubros afectados es el Seguro de Vida Militar (Sevimi), que en 70% de los casos se ha entregado a los beneficiarios por el fallecimiento de los elementos castrenses.

El documento detalla que “2009 marcó la tendencia más alta en siniestralidad en los últimos años, con mil 794 casos; sin embargo, durante 2010 y 2011 esta prestación presentó una baja en sus siniestros”.

Las cifras indican que el ISSFAM pagó seguros de vida de integrantes de las Fuerzas Armadas por un monto de 2 mil 258 millones 197 mil 914 pesos, sólo entre el periodo 2008 a 2012, para un total de 8 mil 812 beneficiarios. A esta suma se añaden otros 637 millones 127 mil 701 pesos que se erogaron por concepto de seguros durante el año pasado para 2 mil 79 beneficiarios.

Sin embargo, detalla que en diciembre de 2012 se realizó un estudio actuarial del fondo del Sevimi, “en el cual se pudo percibir que este no podrá capitalizarse, debido a que los egresos superan a los ingresos por concepto de cuotas”.

Si bien durante 2010 se recibió una aportación de 1.9% de los haberes y sobrehaberes, y en 2011 se fijó en 2% el aumento en las muertes del personal militar y en las sumas aseguradas derivadas de los incrementos al haber de retiro, “ha traído como consecuencia que la prima no sea suficiente, situación que pone en riesgo al fondo de ser insuficiente en un corto plazo (cinco años)”; además de que desde hace una década el monto de la prima que aporta el Gobierno federal de 2% “no es suficiente para cubrir los egresos por sumas aseguradas”.

Mientras que por el Seguro Institucional, que es un beneficio que otorga el Ejecutivo federal a los servidores públicos, que tiene por objeto cubrir los siniestros por fallecimiento, entre 2008 y 2012 se entregaron por este rubro 280 millones 993 mil 669 pesos por 503 casos.

Asimismo, en el documento se reconoce que actualmente hay alrededor de 244 mil 660 militares en el activo, de los cuales aproximadamente 76.27% (186,611) están casados o en una situación de concubinato, “cabe mencionar que los militares que se encuentran en la situación anteriormente mencionada son susceptibles de recibir la prestación de ocupación temporal de vivienda, ya que éstos cuentan con familia y muchos de ellos se desplazan continuamente a diversos estados de la República”.

Sin embargo, se reconoce que “si se compara el número de militares que pueden recibir dicha prestación con respecto al número total de viviendas que tiene a cargo el ISSFAM, Sedena y Marina, que equivale a 30 mil 823 viviendas aproximadamente, se atiende a 16.51% del total de la población susceptible de recibir esta prestación”.

Destaca que “se puede concluir que actualmente las necesidades de vivienda temporal del personal militar en el activo han sido rebasadas con respecto al total de vivienda que se ofrece para la ocupación temporal, situación que provoca que los militares que no se les otorga esta prestación eroguen más recursos para la búsqueda de una vivienda rentada cerca de su zona de trabajo”, por lo que se advierte que es necesario resolver ésta problemática.