Por Antonio Baranda

AGENCIA REFORMA

CD. DE MÉXICO.- La expansión del modelo de Cortes de Drogas, que brinda una segunda oportunidad a los reclusos con adicciones, es ya una realidad en el País.

Durante el próximo trimestre, tres entidades abrirán salas judiciales para operar lo que oficialmente se denominan Tribunales de Tratamiento de Adicciones (TTA).

Según informes de la Secretaría de Gobernación, se trata de Morelos, cuya fecha tentativa de inicio es el 12 de mayo, además de Durango y el Estado de México.

El modelo consiste en la rehabilitación de internos primodelincuentes que cometieron un delito no grave bajo el influjo de drogas o alcohol.

Esto, a cambio de que los inculpados se sometan voluntariamente a un tratamiento de desintoxicación en libertad, cuya duración promedio es de 18 meses.

El tratamiento se efectúa bajo supervisión judicial directa y periódica, a través de un esquema de coordinación entre los sistemas de salud, seguridad y justicia estatales.

Reforma publicó ayer que las cárceles del País se han saturado con personas sentenciadas por traer dosis para consumo personal de drogas ilegales, de acuerdo con un estudio.

La primera “Corte de Drogas” se instaló en Nuevo León en 2009 como parte de un programa piloto impulsado por Iniciativa Mérida. A la fecha, ya cuenta con cuatro salas especializadas.

Xiuh Tenorio, director de Participación Ciudadana de la Secretaría de Gobernación, explicó que la apertura de TTA en estas tres entidades es apenas el primer paso de la expansión.

El objetivo, indicó en entrevista, es contar con al menos una Corte de Drogas en nueve entidades más, antes de que finalice el año.

Entre los estados que contempla la segunda fase están Chihuahua, Baja California, Oaxaca, Yucatán y Campeche.

“Estamos buscando aplicar el modelo de Nuevo León, pero adecuándose a la realidad tanto de patrones delictivos como de consumo de sustancias de las entidades.

“Lo que va variar de un estado a otro es el tipo de delito por el cual se podrá acceder al programa, ya que cada uno define de manera distinta lo que es un delito no grave”, explicó.

En Morelos, por ejemplo, se abrirá la posibilidad de que reos acusados de posesión drogas -en determinadas cantidades- se beneficien de este modelo surgido en Estados Unidos.

De acuerdo con las proyecciones de la SEGOB, con la apertura de TTA en nueve estados más, se podrá beneficiar a entre mil 200 y mil 300 internos cada año.

“Hemos decidido privilegiar el tratamiento de las adicciones sobre la reclusión porque además de dar una segunda oportunidad a los inculpados, se despresuran las cárceles y se descongestionan los juzgados”, abundó Tenorio.

El funcionario precisó que la apertura de más TTA dependerá no sólo del interés de los estados, sino también del avance de éstos en la implementación de la Reforma Penal.