Por Verónica Gascón
AGENCIA REFORMA
CD. DE MÉXICO.- Los trabajadores de la construcción son de los que tienen las condiciones laborales más vulnerables del País, pues 9 de cada 10 no tienen seguridad social y la mayoría recibe menos de 3 salarios mínimos, según el INEGI.
Albañiles, mamposteros, carpinteros, yeseros, instaladores de pisos y peones son los que presentan una mayor rotación laboral. De 20 a 30% al mes, debido a que más de la mitad vive fuera de la localidad donde se realiza la obra.
En la actividad trabajan 2 millones 419 mil personas, pero la mayoría en malas condiciones: son subcontratados, eventuales y ganan a destajo.
“Una gran parte de los trabajadores, sobre todo albañiles, provienen de otros estados y llegan a la ciudad, por periodos de 3 a 6 meses”.
“Hay desarrolladoras que no cuidan el ambiente laboral de sus trabajadores porque asumen que depende del contratista y que no son sus empleados”, afirmó José Shabot Cherem, presidente de la Fundación Construyendo y Creciendo, la cual lleva aulas de enseñanza a las obras para que los trabajadores puedan terminar la educación básica.
La capacitación propicia la permanencia del personal y aumenta la productividad de las empresas, dijo.
Constructoras y desarrolladores de vivienda, como Grupo Danhos, Hogares Unión, Grupo Inmobiliario Metta, Sare, Grupo Gigante y Quiero Casa, han permitido la Fundación de Shabot capacite a los trabajadores al final de la jornada de trabajo.
La productividad ha aumentado, pese a que el constructor cede una hora de la jornada.