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Staff
AGENCIA REFORMA
CD. DE MÉXICO.- El Gobierno de Venezuela denunció un complot orquestado desde el extranjero, impulsado por Estados Unidos, para desestabilizar al País, haciendo énfasis en un encuentro llamado “Fiesta Mexicana”, y vinculó al cerebro del plan, el abogado venezolano Gustavo Tovar Arrollo, con el Presidente mexicano Vicente Fox.
El Ministro de Interior, Justicia y Paz, Miguel Rodríguez Torre, presentó una foto de Tovar con Fox en un jeep como prueba de su nexo, en el marco de la acusación sobre el plan desestabilizador.
“Gustavo Tovar Arrollo tiene comunicaciones permanentes con el ex Presidente Vicente Fox de México. Y tenemos demostraciones de este contacto permanente”, acusó el Ministro.
Tovar Arrollo también está relacionado al ex Presidente colombiano Álvaro Uribe, señaló Torre en rueda de prensa, en la que expuso una línea del tiempo de los “planes desestabilizadores” que habrían comenzado con la “Fiesta Mexicana” en octubre de 2010, organizada por Tovar.
“Tovar es uno de los grandes organizadores”, mencionó Rodríguez Torres, de acuerdo al diario venezolano El Universal.
Según el Gobierno, en esa fecha, los jóvenes que participan en la “ejecución del golpe” recibieron entrenamiento para perpetrarlo.
“Esto no fue espontáneo. No es que la gente salió a protestar porque les faltaba la harina o el aceite”, afirmó.
En la “Fiesta Mexicana” participaron las organizaciones: Javu (Juventud Activa Venezuela Unida), Movimiento 13 y elementos de Voluntad Popular, entre ellos el ex alcalde de Táchira, Daniel Ceballos.
El Ministro aseguró que el plan constó de buscar a un líder único para que cohesionara a la Oposición y con ese fin se eligió a Leopoldo López.
“Quieren impedir la propagación del pensamiento bolivariano porque un pequeño País petrolero le señala al mundo que hay otro rumbo posible y otra forma de construir la sociedad”, dijo el Ministro, según TeleSur.
El Ministro dijo que durante la crisis política y social que ha llevado a venezolanos opositores a las calles han sido detenidos 58 extranjeros.
“Llama la atención que casi todos están implicados en el uso de armas. Son mercenarios, son contratistas que cobran y van a cumplir su misión”.
Las organizaciones extranjeras acusadas de financiar el plan fueron NED, Freedom House, Canvas, AEI y Otper financiaron el plan desestabilizador.