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Por Abraham Saucedo
AGENCIA REFORMA
MONTERREY.- Durante mayo muchos trabajadores formales se beneficiarán por el reparto de utilidades que harán sus empresas, y para aprovechar de la mejor forma estos flujos adicionales deben considerarse no sólo las necesidades próximas sino también las de más largo plazo, sugieren expertos.
Cuando no se quiere o no es posible ahorrar un porcentaje alto de los ingresos regulares, guardar las PTU (Participaciones del Trabajador en las Utilidades) es una de las mejores alternativas para lograr objetivos lejanos, como financiar la educación de los hijos o asegurar un buen retiro, considera Esteban Martínez, director de productos de inversión de HSBC México.
Una persona que recibe anualmente PTUs de 30 mil pesos, ejemplificó, podría ahorrar 450 mil pesos al cabo de 15 años con los que podría pagar un 37 por ciento de los estudios universitarios de uno de sus hijos, considerando el efecto de la inflación en estos costos.
“Si yo invierto este PTU en algún producto financiero, en lugar de cubrir el 37 por ciento puedo cubrir hasta el 46 por ciento”, añadió.
Pero incluso los trabajadores que planean sus finanzas para necesidades de más corto plazo, como pagar el enganche de un auto o una casa, un viaje de vacaciones o un gasto familiar, pueden considerar la opción de invertir sus utilidades.
Por ello, identificar el plazo y el objetivo para el que se desea invertir es uno de los primeros pasos antes de tomar la decisión de hacerlo, pero es igual de importante respetar este plazo, señaló Martínez.
“Si yo voy a invertir por invertir y voy a empezar a juntar dinero, y no tiene nombre ni apellido ese dinero, en la primera oportunidad que tenga voy a ir a una tienda departamental y la televisión de 50 pulgadas que me encanta la voy a comprar”, expuso.
“Es muy importante ponerle nombre y apellido a las cosas, y en función de eso y el perfil de riesgo ya lo más fácil es saber qué producto (de inversión) va acorde a esa necesidad”.
Para necesidades de corto plazo, observó el directivo, se recomiendan normalmente fondos de inversión que concentren instrumentos de deuda o productos tradicionales como pagarés bancarios, mientras que para horizontes más lejanos es posible aceptar un poco de volatilidad con fondos que usen instrumentos de renta variable.