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Advierte que los sectores y grupos más desfavorecidos reciben una educación de menor calidad

Por Nurit Martínez

EL UNIVERSAL

CD. DE MÉXICO.- Al dejar de transferirse el conocimiento de las lenguas indígenas a los niños y jóvenes en México, y al darse prioridad a políticas de homogenización lingüística y cultural, se provocó que 107 lenguas estén en condición de “muy alto” y “alto” riesgo de desaparecer, detectó la Secretaría de Educación Pública (SEP).

Al diseñar el Programa Especial de Educación Intercultural 2014-2018, la SEP reconoce que “los sectores y grupos más desfavorecidos “reciben una educación de menor calidad”.

Cuatro años después de que el relator especial de la Organización de las Naciones Unidas afirmara que las poblaciones pobres en México reciben una “educación pobre”, la Secretaría reconoce que a pesar de la expansión del sistema, que se hizo obligatorio el servicio en más niveles educativos y se impulsaron las reformas, no se consiguió reducir “en forma significativa las brechas que existen”.

Al hacer público el documento para transformar la educación para las comunidades indígenas, la SEP dice que 7% de los niños de entre 6 y 11 años, así como 15% de los que tienen 12 y 14 años de edad; y 48% de los que tienen 15 a 17 años de edad, no asisten a la escuela.

Las estadísticas hasta el año 2010 decían que 53 de cada 100 niños de entre 12 y 14 años de edad tenían una educación primaria completa, sólo 37% de los que tenían entre 15 y 17 años de edad habían terminado la secundaria.

El diagnóstico que realiza la SEP reconoce que existen “razones” del bajo logro académico: ha sido pensado y creado “desde la ideología del mestizaje que establece como referente cultural del sistema una sociedad y una cultura homogénea; que tiende a reproducir las condiciones de desigualdad de la sociedad; y que “no debe minimizarse la incomprensión, la discriminación y el racismo de la sociedad para con los grupos cultural y lingüísticamente diversos”.

En la educación para las comunidades indígenas “se mantienen mecanismos y prácticas de discriminación, segregación, violencia y exclusión en un contexto educativo que los justifica, promueve o tolera y que limitan el acceso y la permanencia de los estudiantes de origen diverso”.

Al describir la situación sobre las lenguas indígenas nacionales, refiere que “seis de cada 100 mexicanos hablan una lengua distinta al español”, de manera que hablar una lengua indígena es la forma cotidiana de comunicarse en muchas regiones.

“No obstante, como resultado de dos siglos de políticas de homogenización lingüística y cultural, la totalidad de las lenguas nacionales se encuentran en riesgo de desaparición”.

Sólo que los datos de los diferentes censos refieren una “disminución de la población hablante de alguna lengua indígena a nivel nacional, así como una reducción de la población de 5 a 14 años que habla estas lenguas”.

Ello se complementa con el incremento de la población hablante en los sectores de mayor edad de la población.

“De las 364 variantes lingüísticas que se hablan en el País, 64 están en muy alto riesgo de desaparición y 43 en alto riesgo de desaparición”, señala el documento de la SEP.

Las 251 leguas restantes no están exentas, para la SEP “tienen menores grados de riesgo”, por lo que se ha propuesto -mediante el Programa Especial de Educación Intercultural 2014-2018- iniciar un proceso de “revitalización” de las lenguas indígenas.

Respecto a la calidad de la educación que recibe la población de las comunidades indígenas, revela que la mitad de los alumnos de tercero de primaria alcanzaron un nivel de logro por debajo del básico en Español y en Matemáticas se concentraron dos terceras partes de los alumnos.

El problema radica en que no existen garantías de que los profesores hablen la lengua indígena de la comunidad a la que son asignados en la totalidad de los planteles.

La estimación es que 9.3% de los maestros de preescolar y 7.3% en primaria no hablan la lengua nativa. Sólo que el índice se incrementa en el caso de Campeche a 49% en el caso de las primarias, a 17.4% en Durango y 12.9% en Chiapas.

Establece que dos de los principales retos en la educación media superior y superior son la “insuficiente” cobertura y la desigualdad en el acceso. Sólo en el nivel bachillerato poco más de 200 mil 600 alumnos que no asisten al bachillerato, por lo que considera “necesario atender a la población de origen culturalmente diverso, hablante de lengua indígena en la edad típica” de ingresar a ese nivel educativo.