El fundador de ‘Los Zetas’ murió en un enfrentamiento con fuerzas federales

Por Diana Baptista
AGENCIA REFORMA
CD. DE MÉXICO.- Uno de los fundadores de Los Zetas en Tamaulipas, Galdino Mellado Cruz, el “Z-9”, murió el viernes en un enfrentamiento con fuerzas federales, confirmó ayer el Gobierno Federal.
Era considerado segundo al mando del grupo criminal y operador responsable de secuestros, extorsiones, homicidios, tráfico de estupefacientes y de armas.
El comisionado Nacional de Seguridad, Monte Alejandro Rubido, dijo que se ubicó al capo durante un operativo de inteligencia en Reynosa, donde miembros del Ejército y de la Policía Federal fueron identificados por los criminales y agredidos con granadas de fragmentación y armas de alto calibre.
Los federales repelieron la agresión y, posteriormente, recibieron apoyo de elementos de la Marina y un helicóptero del Ejército, lo que forzó la huida de los delincuentes.
Explicó que, al ingresar al lugar con el apoyo del Ministerio Público, localizaron el cadáver de un hombre que falleció durante la refriega. Era Galdino Mellado Cruz, nacido el 18 de abril de 1973, y uno de los delincuentes más buscados de la PGR.
Está vinculado a más 13 averiguaciones previas por extorsión, homicidio, y tráfico de drogas y armas, mientras que su zona de influencia se extendía a lo largo del Norte de Tamaulipas.
Fue identificado gracias a su fotografía y huellas dactilares registradas en su Cartilla del Servicio Militar, explicó Tomás Zerón, titular de la Agencia de Investigación Criminal de la PGR.
Para ello se analizó su fotografía de la Cartilla del Servicio Militar Nacional, matrícula B-9239088, del 18 de enero de 1991, en la que se identificaron características morfológicas y dimensionales a partir de 20 rasgos fenotípicos.
Al contrastarla con la imagen tomada del cadáver, se corroboró la correspondencia de los rasgos, por ejemplo, las dimensiones de los ojos, la nariz, la frente y los labios.
Asimismo, se recabaron muestras decadactilares del cadáver, y se confrontaron contra el dactilograma plasmado en la Cartilla, y contra las impresiones decadactilares de la base de datos del Sistema Nacional de Seguridad Pública.
En dicho caso también existió correspondencia, por ejemplo, de lesiones registradas en el dedo anular derecho, así como del tipo de huellas de cada dedo.