Por Ernesto Sarabia
AGENCIA REFORMA
CD. DE MÉXICO.- Se espera que las monedas emergentes permanezcan estables en el corto plazo, 0-3 meses, dadas las perspectivas económicas del bloque, pero la canasta de divisas de esas naciones se estima se deprecie alrededor de un 4% frente al dólar más adelante, según Acciones y Valores Banamex, Casa de Bolsa (Accival).
Entre las monedas emergentes, el yuan de China ha sido la única divisa que se ha debilitado frente al dólar este año.
Según Accival, el menor crecimiento económico, bajas presiones inflacionarias y las expectativas de que el banco central (PBOC) implementará estímulos, explican dicha tendencia.
En el corto plazo se prevé que el tipo de cambio de dicha moneda frente al dólar se mantenga en 6.30 unidades por billete verde.
Mientras que en el mediano plazo se estima la paridad en 6.08, debido a la creencia de que las autoridades están comprometidas con el rebalanceo de la economía y que dejarán se aprecie.
Por lo que se refiere al real brasileño, ha sido la divisa que se ha fortalecido más en el año, pero no es de sorprender dado que Brasil ofrece el mayor carry tanto en términos nominales como reales.
Además, recuerda la casa de bolsa, los datos económicos recientes han sido mejores a lo esperado.
En el corto plazo se estima que se ubicará en 2.25 reales por dólar estadounidense y que en el mediano plazo estará a 2.50 unidades.
En tanto, México ofrece el carry más bajo de Latinoamérica, lo cual ha restringido su desempeño relativo; los datos económicos débiles de inicios de año no han apoyado.
Para el corto plazo, se estima cierta fortaleza con un pronóstico de 12.8 pesos por divisa americana para el periodo de 0-3 meses y uno de mediano plazo de 13.1 por dólar.
En el largo plazo, la fortaleza del peso mexicano debería estar apoyada por el crecimiento de Estados Unidos, así como entradas de capital relacionadas a las reformas estructurales.
De acuerdo con los estrategas globales de Citigroup, las políticas relajadas de los bancos centrales del G-10 continuarán, al igual que la especulación sobre una relajación adicional del Banco Central Europeo (BCE), en su reunión del 5 de junio próximo.