Por Juan Carlos Rodríguez
y Ángel Charles
AGENCIA REFORMA
CD. DE MÉXICO.- Escondidos en casas, hoteles e incluso viajando en autobús, cuatro narcolíderes de células de Los Zetas y del Cártel del Golfo que operan en Tamaulipas han sido detenidos en 10 días en Nuevo León, Estado al que han convertido en su guarida.
El Comisionado Nacional de Seguridad, Monte Alejandro Rubido, confirmó ayer la captura, en San Pedro, de Juan Manuel Rodríguez García, “Juan Perros”, líder del Cártel del Golfo en Reynosa.
Rodríguez fue señalado como responsable del recrudecimiento de la violencia en Reynosa, Tampico, Matamoros y Nuevo Laredo, entre otros municipios tamaulipecos donde Zetas y Golfo se disputan la plaza.
Además de esta detención, el 17 de mayo, la Marina capturó en el Municipio de Sabinas a Juan Fernando Álvarez Cortez, “El Ferrari”, líder de Los Zetas de Ciudad Victoria, cuando viajaba en un autobús.
Tres días antes, las fuerzas federales detuvieron en operativos realizados en Monterrey y San Pedro al líder de Los Zetas de Nuevo Laredo, Fernando Martínez Magaña, “El Z-16”, y a su operador financiero.
Fuentes dijeron a Grupo Reforma que el sicario tenía su base de operaciones en Río Bravo, pero, cuando se vio presionado por las acciones federales en Tamaulipas, buscó refugio en Nuevo León con una fachada de turista viajando con su familia y sin pistoleros.