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Afirman que los cuerpos encontrados no son los de los brigadistas de la dependencia federal

Por Alfonso Juárez

AGENCIA REFORMA

ACAPULCO.- Los restos humanos de tres personas encontrados en una fosa clandestina en Coyuca de Benítez, Guerrero, no corresponden a los de los trabajadores de la Secretaría de Desarrollo Social, aseguraron sus familiares.

Madres y esposas reprocharon a la Procuraduría Estatal intentar cerrar el caso de los funcionarios públicos de Diconsa y Liconsa, quienes trabajaban en el Programa “Cruzada Contra el Hambre” cuando fueron privados de su libertad.

En conferencia de prensa, en el zócalo de esta ciudad, cuestionaron las pruebas y los análisis realizados a los cuerpos.

“No reconocemos los cuerpos que guardan en el SEMEFO ni mucho menos las pertenencias que dicen fueron encontradas con ellos.

“Funcionarios de la fiscalía regional de Acapulco intentan hacernos creer que los cuerpos de los antes mencionados se tratan de nuestros familiares desaparecidos cuando el análisis de ADN no resiste el mínimo rigor científico”, dijo la madre de Gustavo Abarca, Susana Radilla.

Los familiares dijeron que recurrieron a especialistas forenses para evaluar los estudios hechos por las autoridades ministeriales.

El procurador de Guerrero, Iñaki Blanco Cabrera, dijo que parientes de Abarca reconocieron unas botas, pero su madre lo desmintió ayer.

Abarca Radilla, Héctor López Torres y Carlos López Sánchez desaparecieron el 24 de abril en la zona serrana de Coyuca.

El lunes pasado, la PGJE encontró los restos humanos de tres hombres y aseguró se trataban de los empleados de SEDESOL.

“Cuando llegamos al SEMEFO querían que luego luego nos lleváramos los restos.

“Le digo al gobernador (Ángel Aguirre Rivero) que no lo engañen. Yo como madre de Carlos López Sánchez no reconozco ese cuerpo. Tengo una forma de identificarlo”, sostuvo Angelina Sánchez Reséndiz.

Los familiares pidieron la intervención de la Comisión Nacional de Derechos Humanos

La PGJE informó el miércoles que seis de los presuntos responsables de la muerte de los trabajadores de SEDESOL fueron identificados. Cinco de ellos serían miembros de la familia Tecuchillo Pérez.

Sin precisar el móvil de las muertes, Blanco Cabrera aseguró que los implicados forman parte de un grupo criminal que se dedican a la siembra de enervantes.

En tanto, la tarde de ayer un menor de edad implicado por las autoridades ministeriales en la muerte de tres trabajadores de la SEDESOL fue detenido en Acapulco, informaron autoridades de Seguridad federal.