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Miles de niños se enfrentan a grandes riesgos en su intención de llegar a la Unión Americana


Por Silvia Otero

EL UNIVERSAL

CD. DE MÉXICO.- El Gobierno de Estados Unidos ha repatriado desde 2012 hasta abril de este año a más de 45 mil menores de edad que viajaron solos a ese país, de los que más de 33 mil eran mexicanos y 10 mil provenían de Centroamérica, revela un informe del Instituto Nacional de Migración (INM) sobre un fenómeno creciente que preocupa a las autoridades ante los riesgos que enfrentan estos infantes migrantes, reconoce su titular Ardelio Vargas Fosado.

De hecho, el uso de menores de edad por parte del crimen organizado para que éstos participen en el tráfico de drogas y de personas a la Unión Americana se disparó más de 200% en los últimos dos años, revelan cifras de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) sobre los niños, niñas y adolescentes que viajan solos a ese país.

Un informe de la Dirección General de Protección a Mexicanos en el Exterior de la Cancillería detalla que mientras en el año 2011 se detectó que 444 menores ingresaron a territorio estadounidense para participar en estas actividades criminales, durante 2013 la cifra ascendió a mil 462 niños y adolescentes que fueron utilizados por las redes del narcotráfico y dedicadas al tráfico de migrantes.

Las estadísticas del INM revelan que de 2012 a abril de este año, Estados Unidos repatrió a 59 mil 172 menores de edad (mexicanos y extranjeros), de los que 76.5% viajaban solos, es decir, 45 mil 301 infantes.

El documento indica que del total de menores repatriados por las autoridades migratorias estadounidenses, 40 mil 430 eran mexicanos, y de éstos, 33 mil 357 viajaron solos a Estados Unidos, ya sea por trabajo, para reencontrarse con su familia o para estudiar, las razones son diversas pero los riesgos siempre son los mismos, por lo que son una población altamente vulnerable.

A esta cifra se suman en el mismo periodo los 18 mil 742 niños extranjeros repatriados de Estados Unidos a México, de los que 11 mil 944 (63.7%) viajaron a ese país sin la compañía de un adulto. El INM contabilizó que de estos pequeños, 10 mil 217 provenían de un país de Centroamérica, por lo que permanecieron en estaciones migratorias hasta el reconocimiento legal de sus gobiernos, por lo que fueron enviados a sus naciones de origen.

El comisionado del INM, Ardelio Vargas Fosado, reconoció que es preocupante este fenómeno de menores migrantes que viajan no acompañados, pues además va en aumento. “Estamos detectando la existencia de menores de edad, de 10 años hacia abajo, y 80% son niños no acompañados, que vienen con el traficante o el coyote, que son encargados para ser llevados a Estados Unidos con todos los riesgos que esto implica, entonces se han incrementado estos flujos.

“Yo le diría a los grandes estudiosos que vean qué está pasando, debe haber una razón por la que se están yendo de Centroamérica, ni siquiera es la razón financiera, yo creo que hay problemas serios en estos países que están obligando a que todos estos seres humanos empiecen a caminar a lugares seguros”, indicó el funcionario.

Reveló que además ya no solamente son menores solos los que están cruzando la frontera de México para llegar a Estados Unidos. “En los primeros cinco meses del año incluso hemos detectado familias completas, y eso es atípico, normalmente quien camina es el jefe de la familia. Detectamos hace una semana un autobús en Querétaro con 104 migrantes, vienen 40 mujeres con sus niños en los brazos, no es normal eso, debe estar sucediendo algo, tenemos que hacer un diagnóstico”, ante un éxodo de familias enteras saliendo de sus lugares de origen.

La SRE documentó que de los menores repatriados durante 2013, un total de 63 estaban en las etapas maternal y preescolar, su rango de edad se ubicó entre los 0 y 5 años; mientras que 306 de ellos tenían entre 6 y los 11 años; y en nueve mil 354 casos eran adolescentes de los 12 a los 16 años.



Crimen organizado al acecho

Desde 2010 El Universal documentó el creciente fenómeno de los menores que ya sea por paga o bajo amenazas son reclutados por el crimen organizado para pasar remesas de droga hacia Estados Unidos, o que sirven como guías de las bandas de polleros para facilitar el cruce de migrantes, sobre todo en rutas de alta peligrosidad en el desierto.