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Por Verónica Gascón
AGENCIA REFORMA
CD. DE MÉXICO.- En México, el primer empleo de los jóvenes está caracterizado por plazas de baja calificación, condiciones desventajosas y pocas posibilidades de ascenso, lo que marca su trayectoria laboral futura.
La Organización Internacional del Trabajo (OIT) señala que en el País, la mayoría de los jóvenes asalariados de 15 a 24 años, empiezan a laboran en microempresas, o sea de 2 a 5 trabajadores.
Lo mismo sucede en Argentina, Perú y Brasil, “el hecho de que cerca del 40 por ciento de los jóvenes asalariados labore en empresas pequeñas es preocupante, considerando que estas empresas frecuentemente se asocian con sectores de baja productividad, empleos precarios, de baja remuneración y sin acceso a protección social”, señala el estudio “Trabajo decente y Juventud en América Latina”, publicado por la OIT.
El documento revela que en México, el 53.4 por ciento de los jóvenes de entre 15 y 19 años trabaja en unidades económicas de 2 a 5 trabajadores, al igual que el 35.5 por ciento de los de entre 20 a 24 años.
“La inserción laboral precaria ciertamente tiene gran impacto en la forma en que transcurren las primeras experiencias laborales, las que además tienen alta influencia en la trayectoria laboral y personal futura”, dijo la OIT.
Fiorella Mancini, investigadora del Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM, señaló que es más difícil transitar hacia trabajos formales cuando el punto de partida ha sido en la informalidad.
Añadió que en la década de los 70, el 30 por ciento de los jóvenes tenían su primer empleo en esas condiciones y en la actualidad el porcentaje pasó a 43.
En su primer empleo, los hombres se ocupan como ayudantes de fábricas, en la construcción, comercio o servicios personales; y las mujeres en tareas domésticas, apoyo administrativo o en comercios, dijo.