Los rezagos educativos son alarmantes afirmó el INEE

EL UNIVERSAL
CD. DE MÉXICO.- La desigualdad de oportunidades para ir a la escuela, obtener un grado en la educación básica y aprender lo que se requiere entre los indígenas en México equivale a un rezago de al menos 20 años, planteó la presidenta del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE), Sylvia Schmelkes, quien calificó que la “desigualdad es histórica” para quienes tienen esa condición de etnicidad.
La persistente desigualdad entre los indígenas y no indígenas en México acarrea “costos y riesgos” que conllevan a una baja productividad, perpetuación de la discriminación y conflictos de carácter político, concluye el Índice de Equidad Educativa Indígena, elaborado por la Secretaría de Educación Pública y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo.
Durante la presentación del informe los especialistas convocados dieron a conocer que el bajo logro educativo de las personas indígenas les dificulta el pleno ejercicio de otros derechos, tales como el acceso a la salud, la impartición de justicia y la participación política.
La brecha de 34 puntos porcentuales en el acceso a la educación de calidad implica el “desperdicio del talento de alrededor de 10% de la población”, afirma la Organización de las Naciones Unidad.
En México, agrega, sólo la mitad de los niños indígenas que asisten a la primaria la termina, en secundaria se reduce a 27 de cada cien y a la universidad sólo llegan 6 de cada cien alumnos, lo que revela la brecha de desigualdad.
Al respecto la presidenta del INEE, Sylvia Schmelkes dijo que “son muchos años de diferencia en el logro educativo, lo que señala que debemos ir cerrando brechas”.
“En términos generales significa que esos 20 años serían los que se tardarían los que están con la más baja escolaridad, en particular la población adulta, alcancen el promedio nacional. Es un cálculo, aunque un tanto especulativo, de 20 años”.
La presentación de resultados estuvo encabezada por la subsecretaria de Educación Básica, Alba Martínez Olivé y Marcia de Castro, representante del PNUD en México.
La funcionaria de la SEP dio a conocer que aunque los programas del Gobierno Federal han cuidado de no “poner apellidos” para atender a la población indígena, migrante y jornalera, se ha dado prioridad a su atención con la creación de los programas Tiempo Completo y de Excelencia, este último que busca mejorar las condiciones de infraestructura de los planteles a los que acuden los niños indígenas.
El estudio refiere que son 23 los estados en donde se concentra la población indígena, pero los que tienen mayores niveles de desigualdad son Chiapas, Oaxaca, Veracruz y Puebla.