Octavio Chávez Peñúñuri

Primera Parte

A medida que transcurre el año, se observa que el comportamiento de la economía mexicana no avanza al ritmo deseado ya que aún vemos signos desalentadores como el del último reporte de la tasa de desempleo, cuyo porcentaje en mayo se incrementó a un 5% de un 4.90% previo; por otra parte, los especialistas continúan disminuyendo su pronóstico de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) a un 2.7%, con riesgo a la baja, pero no todo es malo, ya que las exportaciones repuntaron, las importaciones disminuyeron, la actividad industrial tuvo un ligero repunte, las reservas internacionales siguen aumentando para llegar a un saldo de 188,406 millones de dólares al pasado 20 de junio de 2014, y el informe semanal del vocero oficial de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público correspondiente al periodo del 16 al 20 de junio de 2014, da inicio con una nota donde señala que los indicadores de consumo muestran un repunte en la economía; por otra parte, da a conocer que la oferta y demanda agregada crecieron en el primer trimestre del año, que durante el pasado mes de abril de 2014, las ventas al menudeo -las cuales muestran el comportamiento del consumo interno- se incrementaron 1.13% real mensual, así como otras interesantes noticias que enseguida les presentamos a nuestros apreciables lectores.

Indicadores de Consumo muestran un repunte
Una de las prioridades para la Administración del Presidente de la República, licenciado Enrique Peña Nieto, es sin duda, el crecimiento económico sostenido e incluyente. Gracias a ello será posible propiciar el desarrollo, disminuir la pobreza y mejorar la calidad de vida de la población. Desde el inicio del sexenio se han impulsado una serie de reformas transformadoras que permitirán detonar el potencial económico del País en el mediano y largo plazo, para alcanzar la senda de desarrollo que el País requiere.
Adicionalmente, con el fin de contribuir con la estabilidad económica, primordial para el crecimiento, se ha puesto especial cuidado como una política de Estado el manejo responsable de las finanzas públicas. Dicha política, aunada a un sistema financiero fuerte nos ha permitido tener una serie de fundamentos macroeconómicos sólidos para enfrentar a la volatilidad financiera en el entorno internacional que se ha presentado durante los últimos meses.
Además, y en atención a las condiciones coyunturales que hubo tanto en el sector externo como interno, el Gobierno de la República se ha dado a la tarea de instrumentar una serie de medidas contracíclicas mediante el aumento del gasto público, en particular, el de inversión, para contar un mayor dinamismo a la actividad económica de México. Si bien, es cierto, estas medidas toman tiempo en verse incorporadas a la economía, los recientes indicadores publicados demuestran una evolución positiva y expectativas de mejora a futuro.
Durante los primeros meses del año en curso, la actividad económica del País tuvo un desempeño inferior al previsto. Esta situación se originó, en parte, a efectos transitorios provocados porque entraron en vigor los nuevos impuestos a los combustibles y a los alimentos y bebidas de alto contenido calórico, cuyo consumo deseaba que disminuyera por sus impactos negativos sobre el medio ambiente y la salud de las familias. Dichos efectos han pasado, por lo que ya se ha empezado a observar una actividad económica mayor, lo que ha impulsado el consumo final de bienes.
De esta forma, en el pasado mes de abril, las ventas al mayoreo y menudeo observaron las mayores variaciones anuales en lo que va del año. Las ventas al por mayor aumentaron en 3.6% ajustados por el efecto calendario, el mayor incremento desde septiembre de 2012. En términos mensuales, aumentaron 1.32%, lo que representó su segundo incremento mensual de manera consecutiva y el mayor en lo que va del año en curso.
Lo que corresponde a las ventas al menudeo, las que reflejan el comportamiento del gasto de las familias, aumentaron en 2% en términos anuales, ajustados por el efecto calendario. En su comparación del mes el aumento fue de 1.13% en términos reales, y significa segundo incremento seguido del año.
Los resultados anteriores muestran una mayor confianza de los consumidores y el paso del momento de menor consumo transitorio asociado a la reforma fiscal. Por ello se estima que para el segundo semestre del año, se incremente el consumo, y el crecimiento económico que necesita México.