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Octavio Chávez Peñúñuri

SEGUNDA PARTE

Panorama

Se estima que alrededor de un 20% de la población adulta no usa ningún servicio financiero formal o informal. De estas personas, casi la mitad radica en zonas rurales y en su mayoría son mujeres. También, el 60% de la población adulta usa servicios financieros informales como las tandas o préstamos de fuentes no formales. Por desgracia, esta situación implica un riesgo en el patrimonio de las personas al quedar expuestas a fraudes u obligadas a liquidar tasas de interés de hasta 200% anual.
Es importante mencionar que alrededor de la mitad de los municipios rurales (con menos de 50,000 habitantes) del País no tienen una sucursal bancaria o infraestructura financiera como cajeros automáticos. Esta condición es más grave en las zonas Sur y Sureste de México, en donde se tienen menos de 3 cajeros automáticos por cada 10,000 adultos, en tanto que el promedio nacional es de 5 cajeros por cada 10,000 habitantes.
Además de lo anterior, la cantidad de créditos que otorgan los intermediarios financieros en nuestro País es muy baja comparada con otros países. En México el financiamiento como porcentaje del PIB representa el 28%, en tanto que el promedio en América Latina es de más del 50% y en Chile esta proporción es cerca del 70%. Hay que señalar que el crédito es particularmente escaso para las PYMES, que son las que originan tres de cada cuatro empleos en nuestro País. Esto impacta la habilidad de los emprendedores para iniciar y hacer prosperar su empresa.
Se observa que el problema de la inequidad y exclusión tiene además un factor de género que es muy importante. Por ejemplo, en nuestro País menos de la mitad de las mujeres tienen acceso a varias barreras de acceso a los servicios financieros; obstáculos económicos, educativos y culturales lo que no les permite tener acceso a este tipo de servicios. Es por ello, que el tema de la inclusión debe tomar en cuenta también los mecanismos con el fin de fomentar una mayor equidad de género.

Reforma Financiera
Ante esta situación, el representante del Poder Ejecutivo Federal, presentó en el mes de mayo de 2013 la iniciativa de Reforma Financiera, la cual fue analizada, enriquecida y aprobada por el H. Congreso de la Unión y por último, fue promulgada el pasado 9 de enero. En esta reforma se modificaron 34 ordenamientos legales con el propósito fundamental de que haya más crédito y más barato, en beneficio de las familias y de las pequeñas y medianas empresas del País.
En el desarrollo de la implementación de esta reforma se permitirá avanzar en la agenda de inclusión financiera, al aumentar la competencia entre los bancos, dar una mayor certidumbre jurídica y flexibilizar los criterios de la Banca de Desarrollo, al tiempo que siguen los sólidos criterios prudenciales.
Además se dispuso la obligación en ley de adoptar una perspectiva de género para la Banca del Estado Mexicano, es decir, fomentar de manera activa la equidad entre hombres y mujeres por medio de productos específicos. Cabe mencionar que en este objetivo, la Banca de Desarrollo tendrá un papel fundamental al apostar por el sexo femenino, toda vez que está comprobado que prestarles a ellas es un negocio de riesgo bajo.