Por Gerardo Romo
AGENCIA REFORMA
SAN LUIS POTOSÍ.- El Poder Judicial del Estado negó la orden de aprehensión para detener al sacerdote Francisco Javier Castillo Ríos, quien fue acusado por una madre de familia de violar a su hijo menor de edad desde junio de 2012.
La averiguación previa en contra del sacerdote la inició la Procuraduría General de Justicia del Estado en junio del año 2012, con el número 209/VI/2012.
Según la denuncia, el menor le relató a su madre, cómo el sacerdote Javier Castillo Ríos abusó de él, al menos en tres ocasiones.
En la denuncia también se acusa al sacerdote de haber amenazado a su víctima de hacerle daño a su madre si decían algo.
El caso se consignó a la juez Lesbia Martínez Guzmán, titular del juzgado octavo del ramo penal, quien negó en febrero de 2013 la orden de aprehensión del cura por falta de elementos.
La decisión fue impugnada por la Procuraduría de Justicia en el mismo mes de febrero y el 29 de abril de 2013 la segunda sala del Supremo Tribunal de Justicia del Estado rechazó la inconformidad de la fiscalía.
Tras esa resolución, se dio un plazo adicional de 6 meses para que el Ministerio Público aportara nuevas pruebas a fin de que la juez librara la orden de aprehensión, pero el plazo venció en noviembre de 2013, sin que las pruebas aportadas por el Ministerio Público lograran revertir la decisión inicial de la juez de negar la orden de aprehensión contra Francisco Javier Castillo Ríos como presunto responsable de abuso sexual contra un menor de edad.
“Como la madre de la víctima del sacerdote interpuso la denuncia un año después del daño a su hijo, la juez no encontró elementos que comprobaran físicamente la violación a la que fue objeto el menor, pero para la Procuraduría sí hay elementos de prueba suficientes, debido a que tenemos un examen psicológico elaborado a la víctima que comprueba los daños que le ocasionó Francisco Javier Castillo Ríos”, señaló Graciela Castañón, vocera de la Procuraduría de Justicia del Estado.
Cuando la denuncia ya era investigada por la PGJE, en enero de 2013, el sacerdote fue enviado a la Parroquia del Sagrado Corazón.
Hasta el momento se desconoce el paradero del sacerdote.
Desde el mes de abril de este año, el Ministerio Público mantiene una nueva inconformidad a la negativa del Poder Judicial de liberar la orden de aprehensión contra el sacerdote Francisco Javier Castillo Ríos en espera de que al fin se conceda, sin que todavía se tenga un plazo definitivo para el nuevo fallo.
Según la Arquidiócesis de San Luis Potosí, el sacerdote Francisco Javier Castillo Ríos también fue suspendido de sus labores ministeriales debido a que se inició en su contra un juicio ante el Tribunal Eclesiástico como lo marca el Código de Derecho Canónico que rige a todos los sacerdotes católicos del mundo.