Por Benito Jiménez
AGENCIA REFORMA
CD. DE MÉXICO.- Al menos seis células de distintas organizaciones criminales se están disputando localidades en la región Centro de Guerrero.
Municipios como Chilpancingo, Tixtla, Chilapa y Eduardo Neri, se convirtieron en el principal botín para la operación de esos grupos criminales.
Los delincuentes buscan controlar principalmente la venta y elaboración de drogas, el cobro de piso a comercios, la piratería y el secuestro, actividades que dejan grandes ganancias.
En la zona de Chilapa, dos de esos grupos identificadas como “Los Ardillos” y “Los Rojos” mantienen una guerra abierta, indicaron fuentes de seguridad.
El primer grupo presume mayor influencia en la zona de Quechultenango, mientras que los segundos, presuntamente dirigidos por Zenén Nava Sánchez, “El Chaparro”, se adjudican el control en Chilapa.
A la zona de conflicto fueron enviados en los últimos días más de 900 elementos del Ejército y 200 de la Policía Federal para mitigar la escalada de violencia.
Pero aun con la llegada de las fuerzas federales, las propias autoridades no descartan nuevos enfrentamientos entre delincuentes.
Reportes federales indican que en la zona Centro de Guerrero, principalmente en Chilpancingo, operan y buscan su expansión células de La Familia Michoacana, Los Caballeros Templarios, Guerreros Unidos.
También un grupo identificado como “Gafes GS”, que se dio a conocer a inicios de este mes a través de una narcomanta colocada en la capital del Estado, con una abierta amenaza a “Los Rojos”.
Diversas capturas de líderes de esas células han derivado en reacomodos de mandos y nuevas ofensivas sobre grupos antagónicos.
En abril fue detenido Antonio Reina Castillo, un jefe de plaza de “Los Rojos” conocido como “La Borrega”, quien a su vez asumió el liderazgo de la organización delictiva el pasado 5 de marzo, tras la detención de María del Carmen Nava Romero.
Reina Castillo controló el centro de Guerrero desde Tixtla, de acuerdo con los reportes oficiales.
“Los Rojos” son una rebaba de la organización criminal de los hermanos Beltrán Leyva y sus operaciones también se han reportado en Morelos, donde fue abatido su fundador Jesús Nava Romero, junto con Arturo Beltrán Leyva, en 2009.
Aunque esa banda ha sido descabezada una y otra vez, sus operaciones son vigentes y defendidas a sangre y fuego.
En Guerrero ha sido reportado el surgimiento de decenas de bandas tales como el Comando del Diablo, Los Temerarios, la Nueva Alianza de Guerrero, La Tejona, La Barredora, el Cártel Independiente de Acapulco, El Vengador del Pueblo, el Nuevo Cártel de la Sierra, el Comando Negro, Los Pelones, Los Calentanos, La Empresa, La Resistencia, entre otros.