Es una actividad sumamente rentable si se desarrolla en los ambientes adecuados, afirman productores

Por Arianna Monteverde M.

TRIBUNA

Muchas son las alterativas de producción que se pueden aprovechar en la acuacultura, y es que por la contaminación de los mares y el propio cambio climático, las actividades acuícolas se han ido reduciendo, sin embargo, aun sigue siendo una opción rentable para los productores.

El cultivo del ostión está considerado en México y en el mundo como una de las actividades acuícolas más importantes, y de acuerdo al Instituto Nacional de Estadística y Geografía nuestro País se ubica como el octavo lugar en la producción mundial de ostión, con un promedio anual inestable alrededor de 42 mil toneladas.

En Sonora la otra especie es C.gigas (ostión gigante), de origen japonés, introducida en las lagunas costeras del Pacífico mexicano, y se estima que representa aproximadamente el 10% de la producción ostrícola nacional.



Sonora tiene potencial

Para el productor de ostión, de la Comunidad e los Mélagos, Javier Flores Quintero esta es una actividad muy redituable siempre y cuando se produzca en ambientes limpios y sustentables.

Dijo que para que el ostión pueda estar listo para su comercialización tienen que pasar de nueve meses a un año, para que este molusco tome su talla y peso requeridos.

Expresó que el tipo de variedades que se siembran en la región de Sonora, es el ostión japonés y que la semilla se consigue en el Instituto de Acuacultura de Sonora.

Explicó que la semilla debe ser cuidadosamente seleccionada, para después ser colocadas en unas jaulas especiales, charolas con espacio adecuado, para el crecimiento de estas ostras.

“El primer proceso es depositar la semilla en unas bolsas de una malla especial, con tamaño inicial de dos milímetros, hasta llegar a una talla de 1.5 a tres centímetros, para después pasarlos a las jaulas”, explicó.

Actividad rentable ostricultura

Flores Quintero mencionó que la inversión inicial es fuerte y más cuando tienen que realizar las siembras, ya que por la adquisición de 100 mil piezas, se gasta entre 70 y 80 mil pesos; y en ocasiones se tienen que realizar hasta cuatro siembras en el año, puesto que en la región, sólo se tiene un índice de sobrevivencia del 40 por ciento.

Señaló que es importante por ello, realizar una buena selección de semilla de ostión, para evitar así tener demasiadas mortandades.

Expuso que los ostiones son moluscos del grupo de los lamelibranquios o bivalvos, al que pertenecen gran número de especies comestibles y son muy consumidos por su alto valor nutritivo y por las grandes posibilidades que tiene el cultivarlos.

Indicó que el cuerpo de los ostiones se encuentra comprimido lateralmente y las partes blandas están recubiertas por una concha, la cual está formada por dos valvas.



Comercialización

En la Ostrícola “El Kike”, se mantienen grandes producciones durante todo el año, pero la temporada alta de cosecha empieza desde el mes de noviembre y se extiende hasta el mes de mayo.

La cosecha se realiza cuando los organismos alcanzan la talla mínima comercial (7 cm), aunque si llegan a lograr los doce centímetros alcanza un valor comercial más alto.

Olegario Álvarez Álvarez también trabajador de esta granja, indicó que el principal nicho de mercado para esta ostra es el local, aunque también exportan hacia Chihuahua y al Paso, Texas.

Por año -indicó- se llegan a producir hasta 100,000 piezas las cuales son comercializadas en el unitario o bien por mayoreo.

El precio unitario alcanza hasta los cinco pesos y ya por mayoreo la pieza te puede llegar a costar hasta 3.50 pesos.

Indicó que en un periodo de tres años prácticamente la granja se mantienes sola, aunque sí es necesario estar contestando permanentemente y más aún cuando entran los meses fuertes de la temporada, ahí sí se tiene que recolectar el producto a diario, de lo contrario se echa a perder al morir.

Sin duda, el cultivo del ostión es una importante actividad económica en el País, la cual se ha visto afectada por problemas en la calidad del producto, lo que ha provocado que su precio baje y sea difícil su exportación. Sin embargo, en el mercado nacional tiene alta demanda, por lo que sigue siendo una actividad generadora de empleos.