Banner

Deja en claro gobernador de Nuevo León que no se confunde y que tiene bien fijas sus metas


Por Rogelio Cárdenas Estandía 
EL UNIVERSAL
CD. DE MÉXICO.- Rodrigo Medina de la Cruz no niega “la cruz de su parroquia” y se dice “orgullosamente priísta”; sin embargo, subraya que no se “confunde” y que cuando gobierna lo hace “para todos”. 
En entrevista con El Universal, el mandatario de Nuevo León asegura que la Entidad ha bajado sus índices delictivos un 73%, lo que la coloca a niveles “de países del primer mundo”; no obstante, admite que el efecto cucaracha proveniente de Tamaulipas “hace doblemente complicada la estrategia de seguridad”. 
En este sentido, considera la necesidad de “seguir muy activos” lo mismo con una presencia suficiente de elementos, pero también con información de calidad, es decir, “con inteligencia”. 
Por otra parte, el gobernante estatal niega que haya negociado su candidatura con otras fracciones del Partido Revolucionario Institucional (PRI): “el gabinete lo designé yo con plena libertad; quienes no han dado resultado no están”, dice enfático. 
- ¿En materia de finanzas públicas cómo se encuentra la situación actual en Nuevo León? 
- El estado tiene un nivel de deuda importante, pero es una deuda que está bien manejada… 
Representa 4.3% del PIB del estado y el 200% de participaciones federales 
Las cuestiones apremiantes que tuvimos que enfrentar, como la inseguridad, el huracán Alex, el nivel de infraestructura que se ha tenido que construir, las inerciales en materia educativa, que han sido muy pesadas año con año, han hecho que (la deuda) se haya ido elevando. No hay una irresponsabilidad en la contratación de la deuda, no hay frivolidad ni superficialidad en su manejo. Es una deuda que está bien administrada, que tiene su contraparte en acciones, en resultados y en hechos. 
Por ejemplo, no era opción dejar la ciudad destruida, y tuvimos que poner la contraparte de 17 mil millones de pesos para reconstruirla por huracanes; no era opción dejarla con inseguridad, y tuvimos que construir toda una nueva policía que nos ha representado pasar de 2% a casi 10% del presupuesto del estado; no es opción dejar a la gente sin escuelas, y ahora hay una cobertura universal. 
- ¿Cuál es la estructura de esta deuda en cuanto a plazos? ¿Cuánto tienen en el corto plazo? 
- El 80%, que fue parte de esta reestructuración que se hizo recientemente de los 38 mil millones (de pesos), se fue precisamente a mediano y largo plazos; eso da un respiro tanto en la tasa como en los compromisos de los siguientes cinco años, de manera tal que a partir de este año, que ya gozamos de esa reestructura, se están librando alrededor de 450 millones de pesos al año, del compromiso de servir la deuda, por esa renegociación. 
- La deuda representa 4.3% del PIB estatal y 200% de las participaciones federales, ¿siente algún riesgo en estos montos? 
- Existe el Programa de Ordenamiento para las Finanzas Públicas del Estado de Nuevo León, que además firmamos con la Secretaría de Hacienda. Es un compromiso multianual de lo que Nuevo León tiene que hacer año con año para que encuentre en un futuro, no muy lejano por supuesto, una mucha mejor posición y equilibrio entre necesidades, finanzas y deuda. Son cuatro pilares: primero, la reestructuración; segundo, la disciplina en cuanto a inversión, única y estrictamente en programas prioritarios; tercero, el adelgazamiento del aparato burocrático, hemos despedido a más de mil 200, mil 300, funcionarios públicos; y cuarto, aumentar la base gravable, incrementamos los impuestos también en Nuevo León. Eso nos ha permitido, con esos compromisos, ir teniendo ahorros muy importantes: de 2 mil, de 3 mil, de 4 mil millones que, si seguimos este plan como va versus los compromisos de Nuevo León y la deuda, nos va a permitir estar en una mejor condición. 
- La Reforma Energética, cuando se apruebe, ¿qué oportunidades traerá a su estado, sobre todo en el caso del gas natural? 
- Muchas. Dividiría en dos las grandes vertientes, de acuerdo con el plan sectorial energético para el estado, y somos el primero y único estado que lo ha publicado: uno, es la extracción y la explotación del gas en la Cuenca de Burgos, el gas shale, de la cual Nuevo León tiene una parte importante; todo lo que conlleva esa cadena de valor, desde la instalación de las empresas para la extracción del gas o de las plantas, hasta todo el mantenimiento y el manejo de las mismas, la contratación de personal, estudios geológicos, etcétera. 
Y dos, todos los temas relacionados a la instalación de grandes corporativos, de empresas, en el estado; servicios financieros, contables, legales, estudios geológicos, capacitación de personal a través de nuestras universidades. Es decir, tenemos muy claros todos los nichos de acción que ya estamos haciendo; no es un plan, eso ya se está haciendo en la práctica, para que Nuevo León se convierta en la capital energética del país. 
Ningún otro estado está tan adelantado ni tiene el plan ya puesto en marcha con relación al desdoblamiento que se tiene que hacer para aprovechar este tema de carácter energético; también tenemos la primera subsecretaría en materia energética del país, ya está inserta en la Secretaría de Desarrollo Económico. Hemos tenido la visita de más de 100 empresas, nacionales y extranjeras, para que una vez que salgan las reformas secundarias tener presencia y participación. Para nosotros representa un área de oportunidad enorme en cuanto a la generación de riqueza. 
- ¿Tiene algún estimado sobre la inversión que puede tener el estado?
- Ahorita es muy aventurado decir “tantos miles de millones”; lo que sí sé es que, en principio, es una cantidad muy importante; vamos a estar en condición de pronosticar, una vez que salgan las secundarias y que podamos confirmar los estudios geológicos, porque (sobre) la Cuenca de Burgos se ha dicho que tiene un gran potencial, pero hasta en tanto no empecemos a explotarla y ver qué sucede creo que (entonces) vamos a tener cifras o cantidades más acertadas. 
La tasa de desempleo actual se ubica en 5.42%, es la onceava más alta del país, llama la atención que está por encima de la media nacional, que es de 4.84%. 
- ¿Qué le ha faltado al Gobierno para que todo este crecimiento y las inversiones que usted dice se reflejen? 
- Lo que pasa es que tenemos mucho crecimiento, mucha migración y mucha demanda, así como estamos produciendo se genera mucha demanda. Somos un estado que tiene mucho dinamismo, llega mucha gente a Nuevo León porque hay empleo, pero no quizás el empleo que deseen los profesionistas, porque hay mucho profesionista en Nuevo León; ahí es donde tenemos el riesgo de la fuga de talento. Por eso hemos estado tratando de atraer inversiones, con éxito algunas; tenemos que tener un ritmo más acelerado, obviamente como País y como estado, que contrate más “mentefactura” que manufactura. El reto es seguir, no únicamente con este ritmo, sino exponenciarlo; por eso creo que, entre otras, la reforma energética va a ser muy importante para poder dar ese brinco extraordinario que requiere el estado. 
“Soy priísta, pero no me confundo” 
- Las calificadoras dicen que cuando viene un periodo electoral los gobiernos utilizan más deuda, ya sea en los municipios o en el Gobierno estatal. ¿Qué puede señalar al respecto? 
- Nosotros tendríamos mucho cuidado, y esa es la instrucción que yo he dado al área de finanzas, de no caer en ese juego, porque sería muy irresponsable, e implicaría no seguir con este plan de ordenamiento que nos ha costado mucho. 
- ¿Existe algún mecanismo para que los municipios no caigan en este juego? 
- Tienen un límite de endeudamiento aprobado por el Congreso, y que, dentro de toda la autonomía que ellos tienen, manejen con mucha responsabilidad el tema de la adquisición de deuda, y si es así, dentro de su límite y bien calificada, sea para resolver problemas de la comunidad, no electorales. 
- Con relación al proceso electoral, ¿usted va a ser institucional o va a predominar la figura de gobernador priísta? 
- Soy un gobernador orgullosamente priísta, pero no me confundo, eso no hace que mis decisiones y mi actuar sean parciales a la hora de gobernar. Cuando estoy con mi partido y en mi partido, le hecho todas las ganas y trabajo para que a mi partido le vaya bien, y no niego la cruz de mi parroquia, pero cuando estoy gobernando, estoy gobernando para todos, para los priístas y para los panistas y para los perredistas y para los de otros partidos y para los que no tienen partido. Eso no hace que yo me confunda. 
- En 2012 la candidata del tercer lugar, la panista Josefina Vázquez Mota, sólo le ganó en cuatro estados a Enrique Peña Nieto, que fueron Tamaulipas, Veracruz, Guanajuato y el de usted. Al respecto, en Nuevo León Benjamín Clariond es recordado como el primer gobernador priísta que entregó la gubernatura a un panista, a su primo Fernando Canales Clariond. ¿Qué está en sus manos hacer para que no se le recuerde a usted como el gobernador que por segunda vez le entrega el estado al PAN? 
- Cada elección es muy distinta. Esa elección (la de 2012) tuvo varios ingredientes: uno, Nuevo León estaba en condiciones muy complicadas en ese momento; dos, Andrés Manuel López Obrador tuvo una cantidad de votos muy importante; no hubo dos contendientes, Enrique Peña Nieto y Josefina Vázquez Mota, sino (también) Andrés Manuel López Obrador. 
Lo mejor que puede hacer un gobernante para que a su partido le vaya bien de manera indirecta es hacer bien las cosas y que, por lo menos, del lado del gobernante el electorado diga “me conviene seguir así”. 
Creo que el gobierno no (tiene) que aflojar el ritmo, hay que seguir trabajando; a mí la lección que me ha dado esto es que el resultado mata todo. Hay que cambiar las cosas para bien, ya serán los mercadólogos y las campañas, y los compromisos de campaña y los candidatos de los partidos los que puedan o no tomar eso en cuenta. 
- Haber negociado su candidatura con otras fracciones del PRI, como con la de Abel Guerra, lo llevó a perder la designación de candidatos locales y de alguna parte de su gabinete, ¿cree que esto afectó su gestión en los primeros tres años? 
- No hubo ninguna negociación con Abel Guerra, él contendió por la candidatura a Monterrey. El gabinete lo designé yo con plena libertad; quienes no han dado resultado no están, yo he tenido cinco secretarios de Seguridad Pública, dos secretarios de Gobierno. Eso no obedeció a ninguna negociación ni mucho menos; lo que vivimos fue un momento muy difícil en la vida histórica de Nuevo León, con la presencia del huracán Alex, con el tema de la inseguridad. 
- ¿Qué opina de los comentarios de Javier Treviño, quien fue su secretario de Gobierno, que critica el actuar de su administración en temas socioeconómicos, de seguridad y relación de la IP? ¿Tiene la calidad moral para hacerlo cuando él fue también parte de esta administración? 
- Te diría tres cosas ahí. Uno, hay libertad de expresión en nuestro país y cada quien es libre de manifestar lo que a su derecho convenga o sienta. Dos, yo asocio más esto a aspiraciones políticas de carácter personal, como él mismo lo ha manifestado. Tres, él es una persona preparada, es un miembro de mi partido que ha trabajado en el sector público muchos años y que merece todo mi respeto. Cada quien en su etapa política escoge la forma o la estrategia para entrar a una contienda o tener algún interés de carácter personal en cuanto a sus aspiraciones políticas. Desconozco si ese fue el sentido o no de sus comentarios, generar esta polémica para poder estar en el reflector o si en el fondo realmente fue para criticar o si fue una estrategia electoral o si en el fondo fue realmente para decir “oigan, hay muchos temas en Nuevo León importantes, dejemos la banalidad”, que él dice que hay en algunos otros aspirantes. 
- En momentos parece que la violencia se reactiva en Nuevo León, no a niveles de 2011 y 2012, pero en el año pasado y en este 2014 sí hay algunos indicadores de alerta. ¿Cuál es la estrategia que está siguiendo para combatir la inseguridad? 
- Nuevo León ha bajado sus índices delictivos un 73%. Creo que no hay ningún estado que haya tenido una disminución tan drástica después de los momentos tan difíciles que tuvimos. Por ejemplo, en robo de vehículos, año por año hemos ido bajando 33, 68, 40, hasta llegar a 87%. En homicidios dolosos, lo hemos bajado un 73%. 
Es una estrategia basada en resultados, que aquí están: con la nueva policía, con la creación de la Fuerza Civil, con la Procuraduría del estado, coordinados plenamente con el gobierno federal, con el Ejército y con la Marina. Es una estrategia que ha venido teniendo resultados y que ahora nos ha permitido que la inversión en Nuevo León crezca de manera exponencial: la inversión extranjera directa, por ejemplo, ha ido creciendo de mil 700 millones de dólares a dos mil, a dos mil 700, a tres mil 600 millones; este año, sin duda, vamos a rebasar los cuatro mil millones de dólares de inversión extranjera directa; estamos exportando cerca de 40 mil millones de dólares al año. Nuevo León se convierte en el líder exportador. 
No es un discurso triunfalista ni es echar campanas al vuelo, siguen sucediendo cosas como acontece en todas partes del mundo, pero los índices delictivos de Nuevo León ahora se pueden comparar con países del primer mundo. 
- ¿Qué hacer para evitar que el efecto cucaracha proveniente de Tamaulipas no contamine a Nuevo León?
- Eso hace doblemente complicada la estrategia. ¿Cómo hacerle? Seguir mu
y activos en cuanto a dos temas fundamentales: una presencia suficiente que obedezca también a un ejercicio de logística, que nos permita contener esta situación con información de calidad, con inteligencia, es la única manera de lograrlo. Hemos detenido a algunas personas, no tantas como yo me hubiera esperado, que sí han tratado de ingresar al estado, y que han sido capturadas en su intento; otros que han sido capturados ya en el área metropolitana de Monterrey; la clave está en no bajar la guardia ni aflojar el ritmo de presencia y vigilancia con información útil que nos permita contener ese fenómeno. Y no ha sido nada fácil, porque estamos insertos en una región compleja en materia de inseguridad.