Reconoce la labor realizada por el padre Alfredo Rosas

Por César Omar Leyva
TRIBUNA
Enterado de que en Ciudad Obregón existe una casa de apoyo a los migrantes que van de paso, el padre Alejandro Solalinde Guerra, mostró interés por conocer este espacio y realizó una visita sorpresiva y fuera de agenda al albergue dirigido por el cura Alfredo Rosas Mendívil.
Cerca del mediodía de ayer, el defensor de los derechos de los migrantes arribó al albergue “El buen samaritano”, donde fue recibido por Rosas Mendívil, quien primeramente le explicó la labor que se realiza en ese lugar y le dijo que en poco más de tres años se ha dado atención a más 7 mil viajeros provenientes principalmente de Honduras, Guatemala y El Salvador.
Después hicieron un recorrido por el área del comedor, cocina y los dormitorios, donde el padre Solalinde platicó con algunos migrantes que se encontraban descansando y les hizo saber que a pesar de que pareciera que todo está contra ellos, no están solos.
Ambos sacerdotes visitaron la capilla y posteriormente compartieron algunas experiencias de lo que ha sido su misión en favor de los migrantes.
“Para mí ha sido muy bonito ver que en esta ciudad hay una casa tan bien provista para el apoyo de los migrantes. Es una esperanza saber que quienes pasan por esta zona tengan en este lugar a un representante de la Iglesia que los recibe con dignidad y amor. Dios bendice al padre Alfredo”, comentó Solalinde Guerra.
Por su parte Alfredo Rosas Mendívil, dijo que para él fue una grata sorpresa enterarse que el sacerdote que sólo conocía por la televisión, estaría en la Casa del Pobre y El Migrante y dijo que espera que esta visita sirva para concientizar a la sociedad local para que se sume en apoyo al albergue.
“Dios bendice esta casa con la visita del padre Solalinde, gracias por estar con nosotros, usted es un hombre que se dedica a hacer el bien y por eso lo recibimos con mucho agrado”, enfatizó.