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Por Ernesto Sarabia
AGENCIA REFORMA
CD. DE MÉXICO.- El peso mexicano sumó su quinto revés frente al dólar, lo que lo llevó a una depreciación entre el 25 de julio al 1 de agosto y su peor resultado en 27 semanas.
La moneda estadounidense se vendió a 13.50 pesos y se compró a 12.90 pesos, cotizaciones que implicaron un alza de 25 centavos en la semana, algo que no sucedía desde el lapso del 17 al 24 de enero de este año.
En las transacciones interbancarias, la divisa de Estados Unidos cedió 1.5 centavos en la sesión, aunque el balance semanal le fue favorable en 23.10 centavos, sólo menor a los 25 registrados del 20 al 24 de enero.
En la última semana de julio, los mercados recibieron cifras contrastantes de Estados Unidos. Por un lado, un crecimiento económico de 4 por ciento anual en el segundo trimestre de 2014, mayor al esperado por el consenso y, por otro, el reporte de la nómina no agrícola de ese país mostró menos empleos que los vaticinados.
Según el Departamento del Trabajo estadounidense, durante julio se crearon 209 mil nuevas plazas laborales, menos que las 230 mil previstas por el consenso, mientras la tasa de desempleo aumentó a 6.2 por ciento, desde 6.1 por ciento en junio.
Al mismo tiempo, la confianza del consumidor estadounidense se ubicó en 81.8 puntos durante, conforme al pronóstico del consenso.
Estos indicadores, junto con el reporte de crecimiento del segundo trimestre, generaron más inquietud entre los inversionistas sobre el futuro de la política monetaria de la Reserva Federal (Fed), con todo y que, el miércoles pasado, el Comité Federal de Mercado Abierto de la Fed reiteró que las tasas se mantendrán en niveles excepcionalmente bajos por un largo periodo aún después de que el programa de compra de activos llegue a su fin.
También incidió en el mercado la situación financiera del Banco Espirito Santo, que reportó en días pasados pérdidas por 3 mil 750 millones de euros, y cuya acción fue suspendida este viernes en la Bolsa de Lisboa.
Para Gabriela Siller, directora de análisis económico-financiero de Banco Base, el alto número de indicadores económicos positivos dados a conocer en Estados Unidos en la semana propició un aumento de la volatilidad del mercado cambiario, elevando la demanda por dólares de manera generalizada.
Por ello, el peso mexicano registró la depreciación más pronunciada para un periodo igual desde enero.
La depreciación se derivó de la especulación en torno a la política monetaria estadounidense, luego de que las tensiones geopolíticas internacionales quedaron en segundo plano para los inversionistas de los distintos mercados financieros, explicó Siller.
En este contexto, las plazas accionarias en Estados Unidos reportaron caídas en la semana de referencia de 2.75 por ciento el Dow Jones, de 2.69 por ciento el Standard & Poor’s y de 2.18 por ciento el Nasdaq.
El Índice de Precios y Cotizaciones de la Bolsa Mexicana de Valores cayó 0.90 por ciento en la semana a 43 mil 986.11, dejando atrás dos lapsos comparables con avances.
Las plazas europeas perdieron, entre otros factores, por las preocupaciones provocadas por las pérdidas millonarias del banco portugués Espirito Santo.
El DAX de Alemania fue el que más resintió la baja en la semana, con 4.50 por ciento; seguido por el IBEX 35 de España, con 3.44 por ciento.
La bolsa de Italia reculó en ese lapso 3.33 por ciento, la de Francia 2.95 por ciento y la de Reino Unido 1.65 por ciento.