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Por Jorge Escalante
AGENCIA REFORMA
GUANAJUATO.- Rosa, la mujer hondureña que permaneció seis meses recluida en la estación migratoria del Instituto Nacional de Migración (INM) en esta ciudad, fue deportada a Honduras.
El traslado se realizó el viernes pasado.
Ayer por la tarde, vía telefónica señaló que durante el viaje de regreso la insultaron y amenazaron de muerte tras pretender denunciar ante la PGR la red de corrupción que acusa se tejió en el INM en Acayucan, Veracruz.
“Me amenazaron con matar a mi familia si regresaba a México, en el trayecto una agente no dejó de molestarme e insultarme”, acusó.
La centroamericana llegó a México en febrero pasado buscando asilo, acompañada de su esposo y dos hijos menores de edad.
Tras seis meses de padecer extorsiones, amenazas y maltratos, la mujer determinó solicitar su deportación luego de que no le permitieron denunciar los hechos en la subdelegación de la PGR en Acayucan.
“El trato que brindan los agentes de Migración a los centroamericanos es injusto. Nuestro propósito era quedarnos en México, tenemos familia en Estados Unidos pero mi esposo tenía miedo de cruzar la frontera con Estados Unidos porque señaló que un pariente fue asesinados por la Policía Fronteriza de ese País”, comentó.
“Pero el trato que recibimos en México creo que fue peor al que dan en Estados Unidos, mi familia de Estados Unidos y de Honduras estaban asustadas porque estuvimos detenidas en la estación migratoria donde sufrimos amenazas, maltrato y hasta intentos de abuso sexual”, señaló.
Reforma publicó que agentes del Instituto Nacional de Migración son acusados de tejer una red de corrupción que incluye extorsión a familiares de centroamericanos y venta de mariguana en la estación migratoria.
Personal del INM señaló al director comisario de la estación, Horacio Alcocer y al agente Alberto Bravo como las personas que integran la red.