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Por Benito Jiménez
AGENCIA REFORMA
CD. DE MÉXICO.- A algunos de los menores que estuvieron internados en el albergue La Gran Familia les fue robada hasta la identidad, dijeron funcionarios.
Sus documentos oficiales como acta o certificado de nacimiento están desaparecidos o simplemente no existen, explicó Julio Hernández Barros, integrante de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAV).
“Ni siquiera ese derecho tan básico como el de la identidad fue respetado en ese albergue”, remarcó el funcionario, quien rastrea las actas de nacimiento y la familia de quienes no reportan un expediente.
Hernández y otros integrantes de la CEAV recibieron ayer a víctimas que estuvieron en La Gran Familia, el albergue dirigido durante más de 60 años por Rosa del Carmen Verduzco y que fue intervenido el 15 de julio pasado por fuerzas federales.
“El albergue mostraba una máscara maravillosa, pero abrías una puerta y encontrabas una cloaca con condiciones infrahumanas”, dijo.
Comentó que los menores no deben ser institucionalizados o recluidos en albergues, donde deben permanecer sólo temporalmente, por lo que la CEAV trabaja en la propuesta de una figura de custodia provisional de niños, a través de familias, que quisieran tenerlos en su seno, sin fines de adopción.
“La opción de la adopción -aclaró Hernández- vendría después, únicamente si se comprueba que no existen condiciones adecuadas para que permanezcan con sus familiares originarios.
María Ampudia, de la organización no gubernamental “¿Quién habla por mí?” y quien acompañó a las víctimas, indicó que se levantaron diversas actas ante la CEAV por los abusos que los ex internos de la casa hogar de “Mamá Rosa” han denunciado.
“Una por una, las personas van a levantar un acta y ya sabrán los comisionados qué es lo que se va a hacer, si necesitamos ir a otras instancias, iremos a las que sean necesarias, con tal de todas las víctimas tengan voz”, expuso Ampudia.
Renato Hernández Lacleffe, profesor de la UNAM y asesor de la ONG, explicó que lo que se exige es resarcir los daños a cada víctima.