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Por Mar Zarrabal
AGENCIA REFORMA
CD. DE MÉXICO.- La proveeduría automotriz de segundo y tercer nivel es un segmento con fuerte potencial de crecimiento que pequeñas y medianas empresas deben aprovechar para crecer, coincidieron especialistas.
El mercado de oportunidad es aún mayor si se buscan coinversiones con empresas extranjeras del mismo tamaño, explicó Juan Jesús Romero, coordinador de Industria Automotriz y de Autopartes de Proméxico.
En el primer nivel de proveeduría automotriz se producen partes directamente para las armadoras, pero falta potenciar el segundo y tercer nivel.
Sobre todo en los segmentos de estampado, fundición, maquinados y moldes, según el estudio “Perspectivas de crecimiento y oportunidades de negocios en el sector automotriz mexicano 2014” del organismo.
Para que se adhieran a estos niveles, las pymes requieren certificarse, pero el entrenamiento para pertenecer a la industria automotriz resulta muy caro, aseguró Óscar Albín, presidente ejecutivo de la Industria Nacional de Autopartes.
Según Albín, Bancomext emitió un programa de apoyo a las pymes de la industria automotriz y el Gobierno dio unos 18 millones de pesos para capacitación para 100 empresas pymes de la cadena productiva, con el fin de integrarlas a la proveeduría de esta industria.
Sin embargo, es necesario diversificar la producción de los proveedores que ya están en el País, señaló Miguel Toro, investigador del CIDAC.
Consideró que estos apoyos deben ser eficientes y estar bien encaminados para que las pymes se consoliden en algún nivel de proveeduría.