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EL UNIVERSAL
CD. DE MÉXICO.- El gobierno de Enrique Peña Nieto llega a su Segundo Informe con una economía con marcados contrastes. La promesa de alcanzar mayores tasas de crecimiento económico se incumplió por segundo año consecutivo, mientras que la generación de empleos ha sido insuficiente y la confianza del consumidor ha ido a la baja, coinciden economistas.
Sin embargo, con las reformas estructurales aprobadas, en especial la energética y la de telecomunicaciones, resurge la posibilidad de incrementos mayores en el Producto Interno Bruto, y abriría una nueva etapa para el gobierno de Peña Nieto, donde los cambios deberán cumplir con sus objetivos de incentivar la inversión, el empleo y un mayor crecimiento incluyente.
Al igual que el primer año de gobierno, el comportamiento de la economía en la primera mitad de 2014 ha sido decepcionante, con un dinamismo de 1.7% promedio.
Inclusive, la meta de crecimiento oficial pasó de 3.9% proyectado a fines de 2013, al estimado más reciente de 2.7% que pocos analistas creen posible alcanzar.
Después de que en 2013 la actividad productiva registró una profunda desaceleración, el gobierno apostó a una reforma fiscal que, por una parte, impactó de forma directa en la economía de las familias y de las empresas, pero dotó de mayores recursos al erario.