Por Silvia Otero y Doris Gómora

EL UNIVERSAL

CD. DE MÉXICO.- La División de Gendarmería de la Policía Federal desplegó agrupamientos a cinco estados del País, con el propósito de fortalecer el control territorial, proteger la seguridad de las personas y sus bienes, así como de resguardar sus fuentes de trabajo.

La Comisión Nacional de Seguridad (CNS) dio a conocer la asignación de las compañías --integradas por 300 elementos--, que buscarán garantizar los ciclos económicos y de producción de cada área, con el fin de impedir que se vean afectados por las operaciones del crimen organizado.

Autoridades federales detallaron que en cada región se atenderán las particularidades delictivas que se presentan, a partir de los datos obtenidos por las áreas de inteligencia de la Policía Federal, que se realizaron para planear el envío de los gendarmes.

En un breve comunicado, la CNS destacó que “la misión de los elementos de la División de Gendarmería de la Policía Federal consiste en generar condiciones de seguridad ante la presencia de la delincuencia organizada que amenace la vida, la libertad, la integridad o patrimonio de personas”.

Al respecto, detalló que con base en trabajos de inteligencia, investigación y análisis en materia de seguridad e indicadores socioeconómicos realizados se decidió que los agrupamientos de Gendarmería fueran enviados a Baja California, Chiapas, Guanajuato, Jalisco y Tamaulipas.

Este nuevo despliegue “por tierra y aire”, se inició desde el fin de semana, para que cientos de elementos efectúen tareas de proximidad en las comunidades afectadas por la comisión de delitos en cada región.

Las autoridades federales consultadas indicaron que en Chiapas repuntaron delitos en contra de los ganaderos, como el secuestro y la extorsión, e incluso se incrementó el abigeato, lo que puede afectar la economía de la Entidad.

Guanajuato y Jalisco, indicaron, es un corredor clave para el trasiego legal de mercancías en todo el País, por lo que la estrategia será dar protección a los transportistas que recorren las carreteras que cruzan estas entidades, aunque también se actuará contra el robo de combustible.

En Baja California y Tamaulipas se desarrollará vigilancia fronteriza contra el tráfico ilegal de armas, drogas y personas; y se cuidarán ciclos productivos como el del azúcar de caña, indicaron.

La primera “misión” que se encomendó a la Gendarmería inició el pasado 25 de agosto, cuando sus efectivos fueron enviados al Municipio y la cabecera de Valle de Bravo, donde realizan labores de patrullaje en esa región del sur del Estado de México, para impedir que la ola de secuestros que se registró en la zona en los últimos meses impacte en la actividad turística.