Jueves, 12 de Julio de 2012 07:00
Acudieron para solicitar el pago de los 60 millones de pesos que se les debe de parte del Estado; varias personas entre ellas menores de edad, resultaron lesionadas
Por Gabriel Benítez Carrera
TRIBUNA
HERMOSILLO.- La manifestación que los transportistas realizaron ayer por la mañana, concluyó en una trifulca donde varias personas entre ellas menores de edad, resultaron lesionadas, la cual provocó la presencia de casi un centenar de agentes policíacos, para controlar la situación donde se tuvieron destrozos al inmueble de Palacio de Gobierno.
Fuertes empujones y agresiones físicas y verbales, fueron las que se presentaron luego de que una comisión de concesionarios ingresaron a una reunión con las autoridades estatales, en razón de la deuda que tienen con ellos por el orden de los más de 60 millones de pesos por concepto del pago del subsidio y el cual no se ha hecho efectivo desde hace varios meses.
De acuerdo a las diferentes versiones que surgieron una vez que se registró el zafarrancho, fue que todos los concesionarios intentaron ingresar al recinto del ejecutivo, mientras que otras fueron sobre que un guardia agredió a una señora que llegó a la puerta de Palacio de Gobierno, en tanto que por otra parte se dijo que fueron ingresados a la fuerza dos menores hijos de concesionarios al inmueble por escoltas del ejecutivo y que los transportistas intentaron rescatarlos debido a los gritos que tenían.
Ante esta situación que pasó de las agresiones físicas a los golpes, fue necesaria la presencia de un mayor número de elementos, por lo que rápidamente hicieron acto de presencia policías estatales y municipales, donde la cifra no llegó a más de 100 contra casi 500 manifestantes, dándose un descontrol total de la situación que terminó con la detención de dos personas que posteriormente fueron liberadas, además de los daños a la puerta principal de Palacio de Gobierno.
Cabe mencionar que los transportistas, junto con sus familias entre esposas e hijos y choferes realizaron una marcha para exigir a las autoridades el pago del subsidio que se les debe desde hace varios meses y que eso ha provocado una incertidumbre hacia ellos, optando por acudir ante las autoridades, a quienes acusan de haberlos provocado, por lo que hasta la presencia de la vigilancia aérea se presentó con el helicóptero de la Policía Estatal y el resguardo del inmueble por un centenar de elementos después de la trifulca.
Por su parte, el presidente de los concesionarios José Luis Gerardo Moreno, dijo que no está de acuerdo con esa situación de violencia, pero si con la manifestación para solicitar el pago del subsidio, mientras que peritos de la PGJE acudieron para hacer los trabajos de evaluación de los daños para deslindar responsabilidades.