Gaspar Navarro Ruiz
Tratan de ‘salpicar’ al PRI con la detención del ‘Rafa Celaya’



Desde luego que la detención en España por sus nexos con el narcotráfico del priísta de Sonora Rafael Humberto Celaya Valenzuela, causó un escándalo en Hermosillo y en la región de Caborca de donde es su familia, porque hasta donde todos sabíamos el ex gordo era un exitoso abogado y un hombre de bien.
Ayer se dio a conocer por diversos medios que el “Rafa Celaya” fue uno de los cuatro detenidos en España, como presunto integrante de una célula de Joaquín “El Chapo” Guzmán.
En España, el ex gordo andaba en malas compañías. Quien iba a creer que andaba en malos pasos.
En el pasado proceso electoral, Celaya Valenzuela estuvo a punto de ganar la candidatura del PRI a la diputación federal por el 01 distrito con cabecera en San Luis Río Colorado. De hecho registró una gran cantidad de delegados para ganarle la candidatura al ex alcalde sanluisino Manuel de Jesús Baldenebro Arredondo, pero lo dejaron fuera por cuestiones legaloides en el partido. Podía lograr en tribunales que lo dejaran participar en la interna por la candidatura federal, pero alguien lo convenció de dejar el camino libre al “Balde”. Y así lo hizo, de manera inexplicable se retiró de la contienda interna a pesar de que tenía amarrado el triunfo.
El ex gordo se sentía un ganador. Después de la elección interna del PRI, lo vimos manejando una lujosa camioneta Lincoln del año de su propiedad, y acababa de comprar una residencia en la exclusiva zona residencial de “La Rioja” en Hermosillo.
Celaya Valenzuela era importante integrante de un despacho jurídico de Hermosillo que llevaba el caso de los padres de familia de la Guardería ABC integrados en el Grupo “Manos Unidas”, quienes demandaban al IMSS el pago de una millonaria indemnización por el daño sufrido por sus niños, quienes aunque no murieron en el incendio argumentaban que fueron afectados porque “quedaron expuestos al humo y gases del incendio”.
Si mal no recuerdo, el IMSS le pagó 750 mil pesos a cada uno de los padres de los niños expuestos en la guardería, y una de las madres de esos niños declaró que los abogados se llevaron una gran tajada del pago que les hizo el IMSS. Por eso se pensaba que el ex gordo Celaya andaba estrenando carro y casa.
En el servicio público, Celaya Valenzuela participó en la administración municipal de Ernesto Gándara Camou, ocupando el cargo de director administrativo de Agua de Hermosillo, por lo que de seguro los enemigos de “El Borrego” tratarán de salpicarlo con la detención de uno de sus ex colaboradores, como tratan de manera infructuosa de ensuciar a Enrique Peña Nieto y a Emilio Gamboa Patrón, porque aparece con ellos en una foto... Ni al caso.
El ex gordo Celaya (se hizo un amarre en el estómago para bajar de peso y bajó más de 50 kilos, pero le seguía entrando duro a los grasientos tacos de Marlin en la colonia Apolo) no es ningún tonto, si es que andaba con esas personas sabía a lo que se exponía. En múltiples ocasiones, demostró a sus amigos su gran agudeza mental y que era una persona súper informada de la política y de otras cosas, por eso es de extrañarse que lo detuvieran con malas compañías. Ojalá que todo sea una grave equivocación, y pronto lo tengamos con nosotros.
CON LAS LLEVADAS y traídas medidas de austeridad del Gobierno del Estado, dicen los malosos que el más afectado será el sub secretario de Gobierno Edmundo Briseño Valenzuela, pues se le acabarán los motivos y pretextos para seguir metiendo infinidad de facturas como gastos de representación para cubrir su buen vivir y mejor beber en los restaurantes de lujo.
Dicen los envidiosos que al Mundo Briceño seguido se le ve en un restaurante de la calle Reforma donde cuentan que las facturas llegan hasta los 10 mil pesos diarios. Comentan que todos los días llega muy tarde, casi al mediodía, a “trabajar” a la subsecretaría, y que después de las 5 de la tarde declara que el juego ya es legal, y se desaparece como mago, descuidando su responsabilidad como funcionario de alto nivel en el Nuevo Sonora.
Dicen que con las medidas de austeridad en esta última parte del año fiscal, el flamante subsecretario tendrá que sacrificarse y reducir su desenfrenado tren de vida a la mitad, y tomar con medida las cosas.
Pero el mal ejemplo parece cundir en la Subsecretaría de Gobierno de Briceño, pues su descuido es tal que no se percata todavía que su director administrativo Carlos Escalante todavía anda comisionado en alguna campaña política del PAN en el Sur del Estado, léase Huatabampo, porque tiene varias semanas sin presentarse en esa dependencia, aunque su firma aparece puntual y misteriosamente cada quincena en la nómina.
Un caso parecido es el de un tal Víctor Zárate Ibarra, quien dicen que trabaja en esa dependencia, y seguido se le ve circular por las calles de Hermosillo cuando supuestamente debería andar trabajando fuera de la ciudad, porque es muy bueno para cobrar cheques de viáticos. Para andar de “aviador”, hay que reconocer que tiene muy buenos padrinos políticos.