Declara juez que los ex funcionarios son inocentes del delito de delincuencia organizada

Por Abel Barajas

AGENCIA REFORMA

CD. DE MÉXICO.- Una juez federal absolvió a Rodolfo de la Guardia y a Ricardo Gutiérrez Vargas, ex directores de Interpol México, acusados de proteger al Cártel de los Beltrán Leyva en la llamada “Operación Limpieza”, al concluir que la PGR no presentó las pruebas suficientes.

De acuerdo con fuentes del Poder Judicial de la Federación, la juez segundo de Distrito en materia penal con sede en el penal federal de “El Rincón” en Nayarit, Laura Serrano, consideró que los ex funcionarios son inocentes del delito de delincuencia organizada, en la causa penal 16/2009.

Según los informes, Gutiérrez Vargas abandonó la cárcel nayarita, donde estuvo preso tres años con nueve meses, mientras que De la Guardia continúa internado en el mismo penal, debido a que aún tiene pendiente un juicio por lavado de dinero en el Juzgado Tercero de Distrito del Reclusorio Norte del Distrito Federal.

En agosto de 2008, la Procuraduría General de la República inició la llamada “Operación Limpieza” contra las redes de protección federal a los cárteles de Joaquín “El Chapo” Guzmán y los hermanos Beltrán Leyva, anunciada como la más importante contra la corrupción del narcotráfico en las instituciones durante el sexenio del Presidente Felipe Calderón.

Desde un principio, Marisela Morales estuvo a cargo de la investigación; primero, como jefa de la Unidad Especializada en Investigación de Tráfico de Menores, Indocumentados y Órganos, y luego como titular de la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO). Actualmente es la procuradora general de la República.

Morales llevó a prisión a su ex jefe Noé Ramírez Mandujano, el primer responsable de la SIEDO en el sexenio, así como a otros cinco de sus subordinados, y a los dos ex directores de la oficina de Interpol en México.

De la Guardia fue titular de la Interpol de 2001 a 2003, y posteriormente fue director general de Despliegue Regional de la AFI. En 2005, al salir de la PGR, abrió un despacho legal con su primo político José Antonio Cueto López, aunque su sociedad sólo duró nueve meses.

Gutiérrez trabajó de 2001 a 2003 en la oficina del procurador Rafael Macedo de la Concha, como coordinador y supervisor de investigaciones; a partir de este último año y durante un lustro, fue el jefe de la Interpol, en relevo de De la Guardia.

Las acusaciones contra los ex mandos en buena medida descansaban en los testigos protegidos “Jennifer”, “David” y “Felipe”.

A De la Guardia lo acusaron de colocar a jefes regionales de la AFI en los estados, para proteger a los Beltrán Leyva, y de cobrar sobornos a Ismael “El Mayo” Zambada. La PGR hizo hincapié en que su primo Cueto, con quien tenía el despacho, era el principal publirrelacionista del cártel.

En cuanto a Gutiérrez, fue señalado por los testigos de brindar protección a Jesús “El Rey” Zambada, durante sus operaciones de tráfico de cocaína en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, y de venderle informes confidenciales a los Beltrán.

De acuerdo con datos judiciales, la juez concluyó que varios de estos testimonios eran de oídas, además de que la SIEDO no pudo relacionar otras pruebas para darle credibilidad a los dichos de los testigos protegidos.

Aunque quedaron absueltos, la SIEDO apeló el fallo judicial ante un tribunal unitario, para evitar que se derrumbe en forma definitiva su principal caso del sexenio.