Es muy bonito formar parte de todo esto, porque lo que hemos logrado en más de 40 años se refleja en el cariño de toda esta gente.

EL UNIVERSAL
MÉXICO, D.F.- Eran las 23:00 horas, los esperaban en Tlaxcala, pero Los Tigres del Norte no podían bajar del escenario en el Palacio de los Deportes.
"¡¡La tumba falsa!!", "¡¡El ejemplo!!", pedían los fans del grupo, mientras un elemento de seguridad, seducido por cuatro chicas que se meneaban al ritmo de "La Manzana", sirvió de enlace al pasar decenas de papelitos con peticiones y saludos varios.
"Este amigo no llegó temprano, pero para él va de nuevo un pedacito de ‘La banda del carro rojo'", expresó Jorge Hernández ante la insistencia de un bailarín que hizo gala de equilibrio al sujetar con una mano su whiskey y la otra rodeaba la cintura de su pareja.
Las manos con vasos de licor y cerveza saludaban a "La Reina del Sur" y al "El jefe de jefes" y los minutos pasaban entre cumbias, corridos y baladas, muchas de ellas acompañadas por la Orquesta Filarmónica de la Benemérita Universidad de Puebla.
Eduardo, Oscar, Luis, Hernán y Jorge Hernández seguían con las complacencias y no paraban de atender a los afortunados de la zona preferente, de los 15 mil asistentes al concierto como parte de su gira "MTV Unplugged".
"No quieren que nos vayamos, pero estamos aquí gracias a ellos. Fue una noche muy bonita y por nosotros nos hubiéramos quedado más tiempo, pero nos van a reclamar allá (en Tlaxcala)", comentó el vocalista y líder de la agrupación a EL UNIVERSAL, al finalizar el concierto.
La actuación de los hermanos Hernández se extendió media hora más, pero la salutación y felicitaciones los detuvieron el mismo tiempo en la zona de camerinos, donde había decenas de fans.
"Estamos agradecidos con esta gente, que ha respondido bien al ‘Unplugged' en ventas, un disco con el que hemos llegado a un público que, de a poco, conoce más de nosotros", señaló Luis, quien se integró a la agrupación hace 17 años.
La euforia del momento sacó palabras hasta del primo Oscar, baterista que regularmente no habla en conferencias y entrevistas.
"Es muy bonito formar parte de todo esto, porque lo que hemos logrado en más de 40 años se refleja en el cariño de toda esta gente, y que podemos tocar hoy en foros tan prestigiados como el Auditorio Nacional y aquí, que antes no se nos había dado", señaló.
"La puerta negra", "Contrabando y Traición", "La medallita", "América", "Somos más americanos", "El Maestro", "Pedro y Pablo", "Dos amigos", "La camioneta gris" y "La Granja" fueron, parte de las tres horas de concierto de los de Rosa Morada.
En el piso varios vasos vacíos, cajas de pizza y palomitas por doquier fueron el saldo del debut de la agrupación, en solitario, en el recinto, pero, sentencian, van por más el próximo año.
"El Foro Sol está aquí al ladito. Veremos si más adelante hacemos algo con la mayoría de los invitados que están en el disco", prometió Hernán.
- PAU CANTA Y AGUANTA
Le había ocurrido con Espinoza Paz cuando el cantautor la invitó a su concierto en la Plaza México, en enero pasado. Paulina Rubio se sobrepuso a la desaprobación del público aquella vez y la noche del sábado dio buena cara a la reacción de una audiencia celosa.
"La Chica Dorada" entró después de "La jaula de oro" para interpretar "Golpes en el corazón" junto a Eduardo Hernández, sax, acordeón y voz del grupo, pero su actuación se extendió.
"¡Como está mi gente! Que tal, ya esta calientito esto. Ahora por única vez vamos a escuchar una canción que vamos a cantar juntos y que varios de ustedes conocen", pronunció la invitada, vestida con short negro y botas.
"El ultimo adiós" sonó con un arreglo norteño que, a pesar de la poca fortuna armónica, Luis y la ex Timbiriche llevaron pudieron rescatar. "Rosas y juguetes" y "Lo haré por ti" siguieron ante la rechifla del público, quien finalmente le aplaudió cuando se retiró con una segunda interpretación de "Golpes en el corazón".
"Me siento muy bien contenta de estar con estos señorones. Gracias", dijo a su salida la cantante, quien salió del Palacio de los Deportes con una sonrisa en el rostro.