Jueves, 22 de Noviembre de 2012 11:42
Hijab es considerado como uno de los principales sucesores de al-Assad en caso de que abandone el poder.
NOTIMEX
Londres.- Más de 40 mil personas han muerto en Siria, la mayoría civiles, desde que comenzó hace 20 meses la rebelión contra el régimen de Bashar al-Assad, reveló hoy el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH).
De las 40 mil 129 víctimas mortales, 28 mil 026 son civiles, 10 mil 150 son soldados del Ejército sirio, mil 379 son desertores y 574 son personas no identificadas, precisó el director del OSDH, Rami Abdel Rahman, en un nuevo balance dado a conocer este jueves.
El OSDH, basado en una red de activistas y médicos en los hospitales civiles y militares en todo el país, destacó que esta cifra está por debajo de la real, pues no incluye a miles de personas desaparecidas durante el conflicto que inició el 15 de marzo de 2011.
Rahman explicó que es difícil obtener cifras exactas, dado que tanto el ejército del régimen sirio, como los rebeldes tienden a minimizar las bajas en sus filas.
Pese a la elevada cifra de decesos, la comunidad internacional no ha optado por una intervención ni ha logrado encontrar una solución y las fuerzas del régimen sirio prosiguen sus bombardeos en Damasco y sus alrededores, en un intento por mantener el control de la capital.
La agencia siria de noticias SANA reportó que las tropas gubernamentales atacaron posiciones rebeldes en el barrio de Al Kabun y detuvieron a decenas de ?terroristas? en el suburbio de Sayida Seinab, en Damasco.
En tanto, los rebeldes sirios tomaron este jueves una base militar clave con un gran arsenal de artillería en el este del país, el último bastión de las fuerzas del régimen de Damasco en la zona.
¨La zona este de la ciudad de Deir al-Zour, en la frontera iraquí, ahora es el área más grande en todo el país que está fuera del control del ejército¨, señaló el OSDH, con sede en Londres.
Los insurgentes también tomaron hace poco otra importante base del ejército de al-Assad, la base 46, en el norte de Siria, a poca distancia de Turquía, tras cruentos combates en una zona cercana a la frontera turca.
El miércoles, Turquía solicitó oficialmente a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) el despliegue de misiles Patriot a lo largo de su frontera con Siria para protegerse de posibles ataques de su vecino.
La petición turca será aprobada por los 28 países miembros de la alianza atlántica en los próximos días, lo que reforzaría la capacidad del país para reforzar su defensa aérea para ¨proteger a su población y territorio¨, según la OTAN.
Estados Unidos y Francia se han mostrado favorables a esa petición turca, sin embargo Rusia desaconseja a Ankara desplegar misiles Patriot y en cambio le pide que trabaje en una solución política.
La militarización de la frontera turco-sirio es una señal preocupante. Nuestro consejo a Turquía es que usen su influencia con la oposición siria para llegar lo antes posible a un acuerdo, dijo el vocero de la cancillería rusa, Alexandre Lukachevitch.
El ex primer ministro sirio, Riad Hijab, quien desertó en agosto pasado, indicó que en la actualidad ¨Irán maneja a Siria¨ y que Rusia ¨juega un papel de supervisión¨.
En una entrevista a la cadena británica BBC, Hijab reveló que aunque no están presentes en las reuniones oficiales, ¨expertos iraníes y la embajada de Irán en Damasco están presentes en todos los aspectos de la vida diaria en Siria¨.
Hijab es considerado como uno de los principales sucesores de al-Assad en caso de que abandone el poder.