Miércoles, 28 de Noviembre de 2012 07:00
El hoy ejecutado había sido citado por teléfono en una llantera
Por Adrián Muñoz Rodríguez
TRIBUNA
NOGALES.- Al cumplir con una cita concertada por teléfono, un policía municipal fue asesinado la noche del lunes en una llantera; el homicida logró darse a la fuga ante los ojos incrédulos de la esposa del ejecutado.
El parte policíaco indica que los hechos se registraron a las 23:50 horas del 26 de noviembre, en el negocio con razón social “Multi Servicios Valencia”, ubicado en la carretera Internacional en el Sur de la Ciudad.
En el lugar, policías municipales se entrevistaron con Sugey Lilian Avachuco Erunes, de 24 años de edad vecina de la calle Cabrera de la colonia Chula Vista, esposa del ahora occiso.
El policía ejecutado fue identificado como Enrique Alberto Ruiz Villagrán de 37 años de edad.
La viuda narró que su esposo había recibido una llamada telefónica para citarlo en el lugar antes mencionado, por lo que se trasladaron en el vehículo Nissan Sentra, color negro.
Posteriormente, entró al sitio indicado y luego se escucharon detonaciones producidas por arma de fuego.
Acto seguido, la mujer observó que un sujeto salía del taller, mismo que vestía pantalón azul de mezclilla y camiseta negra y llevaba en su mano una arma de fuego.
El asesino cruzó la carretera y abordó un vehículo tipo sedán color gris plata en el que escapó hacia el Sur, mientras que la mujer intentaba buscar a su esposo para encontrarlo herido en el suelo.
Los agentes que acudieron al llamado encontraron al lesionado en el suelo a un costado de una camioneta tipo Van de color blanco por lo que solicitaron el apoyo de los paramédicos de la Cruz Roja que se percataron de que la persona ya no contaba con signos vitales.
El lugar fue cercado por elementos de la Policía Estatal Investigadora, Servicios Periciales y de la Plaza Militar.
El médico legista diagnosticó la muerte del individuo quedando en posición de cubito lateral derecho con heridas producidas por arma de fuego en el cráneo. Se levantaron cinco casquillos percutidos.
El agente del Ministerio Público dio fe de los hechos ordenando el levantamiento del cuerpo para la necropsia de ley trasladándolo a la funeraria en turno para tal efecto.